WASHINGTON, D.C. (EFE).— Alrededor de 150 líderes cristianos de Estados Unidos difundieron ayer un manifiesto en el que afirman que no se plegarán a ninguna ley que favorezca el derecho al aborto o a la unión civil entre parejas del mismo sexo, temas que ocupan la agenda del Congreso del país.

El manifiesto presentado en Washington está firmado por pastores evangélicos y católicos, que pretenden renovar su alianza política y reavivar el dominio del debate religioso que lograron durante la Administración del ex presidente George W. Bush.

"Esperamos que los cristianos encuentren en este manifiesto la esencia de los valores de quienes hemos crecido en este país apreciando la vida, el matrimonio y la libertad de conciencia", dijo en la presentación el Arzobispo de Washington, Donald William Wuerl.

El evangelista Chuck Colson, principal impulsor de la declaración suscrita por más de 125 líderes religiosos, considera el manifiesto "el documento más importante" que ha firmado.

"Creo que es hora de que la Iglesia de este país se una en favor de la libertad religiosa", dijo Colson a la página web cristiana Breakpoint.org.

Aunque se dirige de forma general a la comunidad cristiana, el objetivo inmediato de la declaración es influir en varios proyectos que el Congreso tiene encima de la mesa, en especial el debate sobre la cobertura del aborto en el proyecto de reforma de salud aprobado en la Cámara Baja.

Además, pretenden condicionar la propuesta del Distrito de Columbia, donde se encuentra la capital estadounidense, para oficiar bodas entre personas del mismo sexo, y otro proyecto de ley que pretende penalizar la discriminación de empleados basada en la preferencia sexual.