Departamentos de policías locales han elevado sus medidas de seguridad ante la amenaza realizada por carteles de la droga mexicanos de enviar sicarios y atacar a oficiales locales si estos interrumpen sus operaciones.
Erick Hernández, detective antinarcóticos del Departamento del Sheriff de Riverside, reveló que han recibido información confidencial de que la orden de los carteles es "disparar a policías" si se suscitan encuentros entre ambos bandos durante la entrega de una mercancía."La amenaza es seria. Los jefes de los carteles han otorgado permiso para atacar a oficiales de policía, esto ha cambiado las reglas del juego y quieren demostrarnos que están dispuestos a todo ", expresó Hernández.
Las advertencias emitidas por los capos de la droga mexicana, han llegado también a conocimiento de dependencias federales.
El reporte anual del High Intensity Drug Trafficking Area (HIDTA) 2009, indica que son varios los departamentos de policía que han obtenido información creíble de que los carteles ordenaron el ataque a oficiales en este lado de la frontera.
Según esa oficina existe una presunta lista negra con nombres y datos de 15 a 20 "blancos potenciales", quienes se encuentran en la mira de los carteles.
La dependencia no dio detalles sobre el tema, sin embargo, de acuerdo a Chris Mears, portavoz del Departamento de Policía en El Paso, Texas, son los elementos de las agencias del orden fronterizo, quienes corren el mayor riesgo.
Mears, declaró a la Presa Asociada (AP), que su departamento está adaptando medidas de seguridad adicionales ante la posible infiltración de sicarios en territorio estadounidense.
Pero el antiguo jefe del Departamento de Policía de Los Ángeles, William Bratton, dijo no compartir la idea de que narcotraficantes mexicanos representen un peligro latente a la seguridad de sus elementos o a la posibilidad de que éstos sean corrompidos.
"Eso (el ataque a policías) no ocurrirá aquí. En México hay diferentes fuerzas, la corrupción, la brutalidad. Desafortunadamente allá los oficiales son tan pocos y tan pobremente formados y educados, además en su mayoría mal pagados, que viene la tentación de trabajar en estas cosas. En este país tenemos oficiales que están mejor pagados, mejor capacitados que países como México o Latinoamérica. Yo no anticipo que esos problemas ocurrirán en nuestra frontera", comentó Bratton a La Opinión., antes de abandonar el LAPD.
Sin embargo, tras estas declaraciones, el jefe policial hizo referencia al hecho de que ya uno de sus agentes fue ejecutado presuntamente a manos de pandilleros relacionados con el narcotráfico.
"Si un alguien intenta asesinar o intimidar a los agentes de la policía, como pudo verse cuando mataron a nuestro oficial [Juan Abel Escalante] salimos a perseguir a cada uno de los implicados y ahora están en la cárcel por el resto de su vida", acentuó.
Recientemente más de 300 personas fueron arrestadas en una serie de redadas contra células del cartel mexicano de La Familia que operaban en 19 estados.
La operación que involucró a miles de agentes de policía, se suma a las casi 1,200 detenciones de miembros de esa organización en los pasados cuatro años y a los fuertes golpes al cartel de Sinaloa, principalmente en California en donde al menos 30 personas han sido arrestadas en barrios del sur del estado entre agosto y septiembre.
Precisamente han sido los recientes golpes al narcotráfico por parte de oficiales estadounidenses y la confiscación masiva de drogas, los factores que podrían estar detrás del ultimátum emitido por los capos, dijeron expertos.
"Este es un problema de seguridad nacional que todavía no tiene un nombre. Los señores de la droga están tratando de acabar con nuestras instituciones, tal como lo han hecho en México", indicó Robert Killebrew, coronel retirado del Ejército de EEUU y miembro del Center for a New American Security durante el Foro Nacional de Revisión de la Estrategia.
El reciente informe sobre la lucha antidrogas, emitido por Departamento de Estado asegura que ha medida que avanza la ofensiva contra la invasión de carteles a este país y se amplifica la colaboración internacional, los narcotraficantes se han puesto "a la defensiva".
Problemas como secuestros, asesinatos y extorsiones a ciudadanos estadounidenses se han extendido, indican expertos y la profunda crisis económica por la que atraviesa el país ha venido a empeorar el panorama y a favorecer la incursión de los estos grupos criminales en el país.
"Tenemos la tormenta perfecta. Estamos enfrentando recortes de personal, de presupuesto y los líderes de los carteles lo saben, por eso es que ya no temen operar dentro de nuestro territorio. Ya tenemos secuestros, ya tenemos asesinatos, los casos de corrupción se han destapado, porque habría de sorprendernos que el siguiente paso sea el asesinato de policías", recalcó el sargento Hernández.
El sargento hizo referencia al asesinato del oficial de la patrulla fronteriza Robert Rosas, quien presuntamente fue ejecutado por sicarios que trabajan para carteles del narcotráfico en la zona del Valle Imperial, según algunas de las pesquisas que persigue la Agencia Federal de Investigación (FBI).
En la franja fronteriza la incautación de drogas aumentó en un 64.3%. Hasta el tercer trimestre de este año se reportaban 3.3 millones de toneladas confiscadas.
Una evaluación del Drug Intelligence Center estima que las organizaciones mexicanas operan en al menos 230 ciudades de Estados Unidos.
* Carlos Avilés colaboró en esta historia.