Simpatizantes del depuesto presidente Manuel Zelaya se reunieron en las instalaciones del Sindicato de Trabajadores de la Industria de Bebidas y Similares en Tegucigalpa, para pedir la restitución del estadista. Foto: Gustavo Amador/EFE
Secretaria laboral de EE.UU. y ex presidente chileno verificarán los acuerdos
TEGUCIGALPA/Servicios noticiosos — La Organización de los Estados Americanos (OEA) anunció ayer que la secretaria de Trabajo de Estados Unidos Hilda Solís y el ex presidente chileno Ricardo Lagos serán los dos representantes extranjeros que verificarán el cumplimiento de los acuerdos en la crisis política hondureña.
Solís y Lagos arribarán el martes a Tegucigalpa, informó el secretario general de la OEA José Miguel Insulza desde Washington. Los dos miembros se sumarán a los designados por el presidente derrocado Manuel Zelaya y el gobernante de facto Roberto Micheletti.
Zelaya designó a su diplomático ante la ONU Jorge Arturo Reina, mientras que Micheletti al negociador Arturo Corrales. El acuerdo alcanzado el jueves por las partes en la crisis y que tiene como punto central que el Congreso vote por la restitución o no de Zelaya, estableció que la comisión de verificación se conforme hoy lunes.
El acto fue impulsado decididamente por la administración del presidente Barack Obama, que prometió respaldar los comicios generales del 29 de noviembre, al igual que la OEA.
La comisión tiene como tarea inmediata velar por la conformación e instalación del gobierno de unidad y reconciliación nacional, un paso que según el acuerdo debe cristalizarse a más tardar el 5 de noviembre. El gobierno de unidad debe entregar el poder al triunfador de la contienda presidencial, el 27 de enero.
El Congreso, que decretó la destitución de Zelaya y designó a su entonces líder Micheletti como presidente interino del país, ahora tiene la pelota de su lado y debe llamar a sesiones para debatir el futuro del líder derrocado, lo cual hasta el domingo no se había dado.
El líder del Frente Nacional de Resistencia Contra el Golpe de Estado, Juan Barahona, dijo el domingo que a partir del lunes se apostarán en las afueras de la sede legislativa “hasta lograr nuestro objetivo”, que es la vuelta al poder del mandatario derrocado el 28 de junio.
El candidato presidencial oficialista, Elvin Santos, dijo que van a respetar los resultados del acuerdo y que todo debe darse por la vía legal, al tiempo en que creó polémica al plantear que la restitución estará en manos de los diputados del opositor Partido Nacional debido a que en su Partido Liberal hay diversas tendencias sobre Zelaya.
Santos era el vicepresidente de Zelaya.
El Liberal, al que pertenecen Zelaya y Micheletti, tiene 65 legisladores en el Congreso de 128 escaños, mientras que el Nacional 55. El resto se lo reparten tres partidos minoritarios.
TEGUCIGALPA/Servicios noticiosos — La Organización de los Estados Americanos (OEA) anunció ayer que la secretaria de Trabajo de Estados Unidos Hilda Solís y el ex presidente chileno Ricardo Lagos serán los dos representantes extranjeros que verificarán el cumplimiento de los acuerdos en la crisis política hondureña.
Solís y Lagos arribarán el martes a Tegucigalpa, informó el secretario general de la OEA José Miguel Insulza desde Washington. Los dos miembros se sumarán a los designados por el presidente derrocado Manuel Zelaya y el gobernante de facto Roberto Micheletti.
Zelaya designó a su diplomático ante la ONU Jorge Arturo Reina, mientras que Micheletti al negociador Arturo Corrales. El acuerdo alcanzado el jueves por las partes en la crisis y que tiene como punto central que el Congreso vote por la restitución o no de Zelaya, estableció que la comisión de verificación se conforme hoy lunes.
El acto fue impulsado decididamente por la administración del presidente Barack Obama, que prometió respaldar los comicios generales del 29 de noviembre, al igual que la OEA.
La comisión tiene como tarea inmediata velar por la conformación e instalación del gobierno de unidad y reconciliación nacional, un paso que según el acuerdo debe cristalizarse a más tardar el 5 de noviembre. El gobierno de unidad debe entregar el poder al triunfador de la contienda presidencial, el 27 de enero.
El Congreso, que decretó la destitución de Zelaya y designó a su entonces líder Micheletti como presidente interino del país, ahora tiene la pelota de su lado y debe llamar a sesiones para debatir el futuro del líder derrocado, lo cual hasta el domingo no se había dado.