Si bien el Concejo de Los Ángeles aplazó el debate sobre la venta de marihuana medicinal, al mismo tiempo propuso aún más regulaciones a dispensarios de la hierba, siguiendo de esta manera el modelo del municipio de West Hollywood, donde operan sólo cuatro establecimientos.
Aquellos colectivos que cumplan con un cúmulo de condiciones planteadas en una ordenanza que ya sufrió seis versiones podrían incluso tener que pagar más impuestos, según otro proyecto analizado por el Cabildo.
"Necesitamos tomar el control", subrayó el concejal Ed Reyes, autor de la moción original. La idea, subrayó, es proporcionar la droga exclusivamente a aquellos que la necesitan como paliativo a sus males y "no estimular una industria de la marihuana".
El 24 de noviembre el Cabildo discutirá una nueva versión de la ordenanza, según la cual la distancia entre un dispensario y una escuela, parque, biblioteca, institución religiosa o centro de cuidado infantil deberá ser de 500 pies o más.
El concejal Paul Koretz propuso que la Policía de Los Ángeles se involucre en la regulación de estos locales; también sugirió que se limite la cantidad de dinero en efectivo que mantengan y que un guardia de seguridad, con licencia del estado y sin portar armas, vigile el lugar.
Por su parte, José Huizar, representante del Distrito 14, recomendó que sólo se permita operar los locales de venta si la demanda de la droga en cada comunidad lo justifica.
La Procuraduría de la ciudad calcula que, siguiendo este sistema, en Hollywood solamente deberían funcionar 4 dispensarios; en el sureste de la ciudad, cinco; y en el área de Mid-Wilshire, seis.
Otra enmienda de Huizar pide que no se permita a la misma persona administrar más de un establecimiento y que los permisos sean entregados por sorteo. "Queremos asegurar que no afecten a la comunidad", expresó el funcionario a La Opinión.
Independientemente de la polémica sobre catalogar a los colectivos de marihuana médica como organizaciones no lucrativas o negocios, esta iniciativa pretende cerrar muchos de éstos.
"Lo más importante es controlar la cantidad de estas ‘clínicas’", expresó el presidente del Concejo de Los Ángeles, Eric Garcetti. "La comunidad necesita protección, porque actualmente funcionan cerca de escuelas o hasta tres en una misma cuadra", dijo.
La Fiscalía Municipal estima que existen 886 centros que proveen la hierba en esta ciudad, aunque la cifra podría ascender a mil.
En la ciudad de Oakland, cuya población es de 420,000 personas, existen apenas cuatro dispensarios, la misma cantidad que en West Hollywood, con 34,000 habitantes.
Pero algunos ven la proliferación de estos sitios de manera positiva. Bill Rosendahl y Janice Hahn, concejales del Distrito 11 y 15, respectivamente, han propuesto imponer un gravamen por la venta de la droga, con el fin de generar más ingresos al Ayuntamiento. Según cálculos de Ronsendahl un impuesto del 5% resultaría en un ingreso de entre 3 millones y 5 millones de dólares por año.
"Debemos continuar revisando esta propuesta. Vamos a tener un presupuesto muy complicado el próximo año", expresó Hahn.
Americans for Safe Access, una de dos organizaciones que amenazó demandar al Ayuntamiento si prohibe la venta de marihuana médica, pidió a los concejales revisar todas las enmiendas con "mucho cuidado".
"Necesitamos acceso seguro" a la hierba, recalcó su director en California, Don Duncan.