Las manifestaciones, como esta en marzo de 2008, serán la orden del día según suba el debate migratorio en el Congreso. (FOTO: Aurelia Ventura / La Opinión)
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Si queda alguna duda de que la lucha por la reforma migratoria será tanto o más complicada que la de la reforma de salud, basta ver cómo se prepara el campo de batalla.

Tras un discurso formal de la secretaria de Seguridad Interna Janet Napolitano el viernes, presentando la postura de la Administración Obama a favor de una reforma integral, grupos contra la reforma se movilizaron este fin de semana en los llamados "tea parties", unas 50 reuniones celebradas en 26 estados y lideradas por el grupo "Americanos por la Inmigración Legal" (ALIPAC).

El evento fue reportado por la prensa nacional y tuvo bastante promoción en Fox News, la cadena nacional de noticias conservadora que no hace mucho el presidente Barack Obama calificó de "brazo informativo del Partido Republicano".

Esta semana, grupos pro inmigrantes responden "revisando el álbum de recuerdos de la campaña de Obama", según explicó Jorge Mario Cabrera, de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Angeles (CHIRLA) y hoy sostendrán lo que esperan serán más de 800 fiestas caseras (house parties) alrededor del país, enlazadas por teleconferencia con el Congresista Luis Gutierrez, quien hablará sobre el proyecto de reforma migratoria que planea presentar muy pronto.

"Este es el cambio fundamental y la diferencia con respecto a lo que pasó en 2007, cuando la oposición estaba mucho más organizada. Es preciso activar, pero primero, capacitar a la comunidad sobre lo que se va a hacer. El proceso es similar al que se usaba cuando la campaña del presidente Obama. Nosotros vamos a tener más presencia que la que tuvieron los anti inmigrantes este fin de semana", dijo Cabrera.