Hace un par de meses ocurrió en Los Ángeles: una auditoría de la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en una empresa local, American Apparel, resultó en el despido de unos 1,500 empleados de la empresa manufacturera de ropa, la "redada de escritorio" más masiva que haya acometido hasta ahora la Administración Obama.
Acaba de ocurrir de nuevo en otro rincón del país: unos 1,200 empleados de la limpieza que trabajaban en ABM, una empresa de mantenimiento de edificios con más de 100 mil empleados e ingresos mundiales que en 2008 excedieron 3,600 millones de dólares, fueron despedidos o renunciaron después de una auditoría similar en la subsidiaria de Minneapolis, Minnessota.
La mayoría de los despidos ocurrió durante el mes de octubre en grupos que salían cada semana.
Según John Keller, del Centro de Leyes Migratorias de Minnesota, los empleados eran casi todos mexicanos y tenían años trabajando en la empresa. Su organización logró entrevistar a unos cien de ellos y tomó 20 casos para buscar arreglarles sus papeles, pero no pudieron ayudar a la mayoría de ellos.
"Aquí sólo había dos organizaciones como la nuestra y una cerró hace unos meses. Entonces ocurrió esto. Apenas podemos darnos abasto con ayudar a una décima parte de los afectados", dijo Keller.
El abogado indicó que todo comenzó en junio, similar a lo que ocurrió en Los Ángeles con American Apparel, cuando los 1,250 empleados recibieron una carta de su empresa indicando que debían presentar más pruebas de que tenían permiso de trabajo.
Aparentemente, ICE había auditado los libros de la empresa y encontrado "discrepancias" entre sus archivos y los archivos de la empresa. Ahí fue cuando intervino el Sindicato de Empleados de la Industria de Servicios (SEIU), que representaba a buena parte de los empleados y llamaron a Keller para que su organización les echara una mano.






