El ataúd con el cuerpo del capitán Paul Gaffaney —una de las víctimas de la matanza de Fort Hood— es recibido por su esposa Christine, centro a la derecha, y su hijo Mathew a su llegada a la estación de la Fuerza Aérea Miramar en San Diego.(Foto: Ap)
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WASHINGTON/AP — El presidente Barack Obama instó ayer al Congreso a no realizar investigaciones sobre la matanza en la que murieron 13 personas en la base militar de Fort Hood hasta que los encargados de seguridad y las autoridades militares hagan lo propio.

Durante su viaje de ocho días por Asia, Obama se centró por un momento en su propio país y pidió a los legisladores “resistir la tentación de convertir este acontecimiento trágico en un espectáculo político”. Obama dijo que aquellos que murieron en la base militar más grande del país se merecen justicia, no escenas dramáticas.

“Los riesgos son muy altos”, dijo Obama en un mensaje por video e internet divulgado por la Casa Blanca mientras el presidente volaba de Tokio a Singapur, donde los países de Asia-Pacífico tendrían una cumbre.

El psiquiatra militar Nidal Malik Hasan, de 39 años, fue acusado el jueves pasado por los tiroteos de Fort Hood la semana pasada. Los investigadores del ejército han dicho que Hasan es el único sospechoso y podría ser acusado de otros cargos.

Obama había ordenado previamente una revisión de toda la inteligencia relacionada con Hasan para determinar si la información fue intercambiada adecuadamente y si llevó a acciones en las diferentes dependencias gubernamentales. Varios integrantes del Congreso, especialmente el representante republicano Peter Hoekstra, de la comisión de inteligencia de la cámara baja, han pedido también un análisis completo para saber cuáles agencias conocían que Hasan tenía contacto con un imán radical en Yemen y otras personas de interés para Estados Unidos.

Hoekstra confirmó esta semana que varios funcionarios sabían de unos 10 a 20 correos electrónicos entre Hasan y el imán extremista que comenzaron desde diciembre del 2008.