Vecinos de Venecia asisten a un funeral "ficticio" para resaltar la drástica disminución que está sufriendo su población nativa en Venecia, Italia. (Foto: EFE/Andrea Merola)
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VENECIA (AP) ” La histórica Venecia se aproxima al temido estatus de museo viviente, con una población inferior a 60.000, un umbral simbólico que muchos consideran es el principio del fin de la viabilidad de una urbe.

Mientras multitudes de venecianos huyen a otras partes del país en busca de viviendas más económicas y una vida con menos sobresaltos, los que se quedan realizaron una procesión fúnebre el sábado por el Gran Canal.

Varias decenas de góndolas, la primera de las cuales llevaba un ataúd adornado con flores, recorrieron el canal en forma de S invertida hasta el Ca' Farsetti, el palacio municipal, donde cientos de venecianos se unieron a la procesión.

Funcionarios municipales dicen que la noticia de la muerte de la ciudad es prematura. Lo cierto es que la población del centro histórico ”las piazzas y callejones que rodean el canal” se redujo a 59.992 en semanas recientes, pero el jueves la cifra oficial era de 60.025.

"Le hacen un funeral a una población que está viva, no muerta. Y no morirá aunque baje a 59.999", dijo Mara Rumiz, la funcionaria municipal a cargo de la demografía, en entrevista telefónica.

Dijo que las cifras no toman en cuenta a los pobladores de las islas ”como Murano, célebre por sus vidrieros, y la playa del Lido” ni a los numerosos estudiantes y otras personas no registradas. Juntas, estas suman unas 120.000 almas.

Pero Venecia aún debe resistirse al destino de convertirse en una mera meca turística, dijo Rumiz.

"Es evidente que Venecia debe conservar a sus habitantes y atraer nuevos. Si no, corremos el riesgo de que se convierta en nada más que una meca turística, un destino que no queremos", aseguró la funcionaria.