Los negocios de préstamos conocidos como ‘payday’ se han convertido en un dolor de cabeza para sus clientes, debido a los intereses que cobran. (FOTO: Ciro Cesar/La Opinión)
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Un innovador esquema desarrollado por la Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC) está abriendo poco a poco una alternativa para los trabajadores de bajos ingresos, que por falta de opciones terminan pagando con creces cuando contraen un préstamo personal de urgencia.

El Programa Piloto de Pequeños Préstamos (SDL), en el que participan 31 bancos repartidos en 26 estados, es un plan de dos años creado en febrero de 2008 con el fin de ofrecer opciones a personas de bajos recursos, marginados del sistema bancario. Según el informe del primer año año de vigencia del programa, que ofrece préstamos hasta por 2,500 dólares, éste ha originado 16 mil préstamos con un saldo agregado de capital de 18.5 millones de dólares.

"El propósito de nuestro programa era ilustrar que un banco puede tener ganancias y al mismo tiempo ofrecer pequeños préstamos como una alternativa a productos crediticios más caros", dijo Lou Reynolds, jefe de extensión y desarrollo de programas de la FDIC. La persona que quiere obtener un préstamo SDL debe documentar su identidad, su domicilio y sus ingresos, y comprobar que tiene suficiente solvencia financiera para pagarlo.

El plan SDL no dictamina el modelo específico que cada banco debe adoptar, pero establece que los bancos participantes deben servir a personas con historiales limitados de crédito, adoptar intereses razonables, no imponer cuotas o si acaso que sean reducidas y apuntar a la disminución del saldo principal del préstamo.

Frecuentemente las personas sin historial o con baja calificación crediticia recurren a casas prestamistas del tipo payday o se sobregiran en sus cuentas corrientes cuando se les presenta una necesidad repentina de efectivo. El gobierno estima que entre 80 y 100 millones de personas en este país no participan de la banca regular.