‘Veterano de guerra aprecia cualquier ayuda en general, aunque sea sólo un saludo’ se lee el letrero de este ex combatiente que ahora vive en las calles de Los Ángeles. (FOTO: Ciro Cesar/ la Opinión)
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En el campo de batalla pudieron haber caído muertos, pero ahora no tienen ni en qué caerse muertos.

Son los soldados olvidados, desamparados, quienes no tienen un lugar donde vivir y se refugian en las calles, en las misiones del centro de Los Ángeles, en la decadente zona de Skid Row.

Ahí vive Richard Wilds, de 57 años de edad, excombatiente en Vietnam, quien ahora padece de múltiples enfermedades y muchos malos recuerdos de una guerra que aún no acaba por entender y más porque ahora su hija está en Irak.

"Es su segundo viaje a Irak, y para mí es muy emocional esta situación", cuenta mientras los ojos se le empiezan a humedecer. No quiere hablar de sus recuerdos de la guerra, le resulta difícil poder lidiar emocionalmente con las crudas imágenes que lleva en la memoria.

"Todavía cargo en mis hombros esa guerra", dice este hombre que se apoya en un bastón para poder caminar. "No es fácil hablar de la guerra, no voy a responder a eso".

Richard Wilds sirvió en las fuerzas de la Navy de 1970 a 1972 y cuando regresó su vida no fue la misma. Al poco tiempo se tuvo que hacer cargo del cuidado de sus padres, cuyas enfermedades lo llevaron a la quiebra económica.

Ayer que fue el Día de los Veteranos, este hombre de brazos tatuados y una blanca barba muy crecida no termina de entender la celebración.

"Es difícil poder celebrar algo en este día con tanto sufrimiento, pero estoy orgulloso de lo que hice, ayude a este país porque creo en la bandera de Estados Unidos", dice quien debido a la diabetes, a la hipertensión y los problemas cardiacos que tiene le ha sido difícil conseguir un trabajo estable.