Nueva York — El presidente Barack Obama introdujo una reforma de salud este año con el fin de proveer cobertura médica a los más de 45 millones de personas que carecen de un seguro médico en este país, 15 millones de los cuales son hispanos, o el 33%.
La versión de la reforma de salud que fue aprobada por la Cámara Baja en Washington D.C. el sábado pasado no ayuda a los inmigrantes en particular. Sin embargo, la comunidad inmigrante celebró su aprobación.
Jenny Rejeske, directora de los programas de salud del New York Immigration Coalition, aseguró: “Estamos contentos porque se aprobó el proyecto de ley en la Cámara de Representantes, aunque tiene de todo un poco para los inmigrantes”.
Rejeske lo resumió de este modo: “Mientras que los residentes legales podrían acceder a un cuidado médico más asequible, y una enmienda claramente anti-inmigrante fue derrocada al final, los residentes legales son excluidos del Medicaid y los inmigrantes indocumentados están excluidos de las reformas”.
Theo Oshiro, director de los programas de salud de la organización comunitaria Make the Road New York, apuntó: “Queríamos más medidas pro-inmigrantes. Lamentablemente, nada pasó, pero a la vez estamos felices de que no hubo nada nuevo que haría daño a la comunidad inmigrante”.
Este es el modo en que la legislación afecta a varios grupos inmigrantes:
Indocumentados
Bajo la legislación aprobada por la Cámara de Representantes, los inmigrantes indocumentados no podrían acceder a beneficios del estado como Medicaid, ni a los subsidios del gobierno que serían creados para ayudar a los ciudadanos y a los residentes a comprar seguros de compañías privadas o del gobierno.
Sin embargo, en medio del debate sobre la reforma, se derrocó una enmienda de los republicanos que pretendía prohibir a los inmigrantes indocumentados comprar un seguro médico con su propio dinero.
Roberto Sánchez, un analista de política de salud en el Concejo Nacional de La Raza en Washington, aseguró: “Esta enmienda fue un asunto preocupante y una amenaza grande”.
La enmienda fue derrotada por representantes demócratas, incluyendo la congresista Nydia Velázquez.
Rejeske, del New York Immigration Coalition, explicó: “Nydia Velázquez mandó un mensaje fuerte a los representantes se oponían a esa medida, y estamos agradecidos. Esto manda un mensaje fuerte que esa clase de política no va a ganar terreno”.
Residentes legales
Bajo la nueva legislación, los residentes legales estarían obligados a comprar un seguro médico o a pagar una multa (igual que los ciudadanos).
Sin embargo, los residentes legales en el estado de Nueva York saldrían beneficiados por el proyecto de ley, que obliga a los empleadores a proveer un seguro médico a sus trabajadores, pretende expander el programa de Medicaid, y ofrece subsidios para ayudar a las familias de bajos ingresos a tener seguros privados o del gobierno.
Sin embargo, los residentes legales en la mayoría de los estados saldrían perjudicados por la reforma de salud, porque bajo la reforma, ellos todavía no podrían acceder Medicaid u otros beneficios del estado hasta cumplir cinco años de residencia (aunque sí tendrían acceso a los subsidios del gobierno inmediatamente). Con la reforma, ellos serían penalizados por no tener un seguro médico.
Sánchez, del Concejo Nacional de La Raza, apuntó: “No observamos ninguna acción para mejorar el acceso de los residentes legales a Medicaid, Medicare y a los beneficios públicos; todavía enfrentan una barrera de 5 años”.
Los niños de inmigrantes
La legislación acabaría con un programa federal que ayuda a millones de padres a comprar un seguro para sus hijos a un costo bajo, el Child Health Insurance Program, o CHIP, que vence en el 2013. Los residentes legales podrían comprar un seguro nuevo a bajo costo pero hay preocupación que no sea tan asequible.
En Nueva York, este programa también provee seguros para los indocumentados y existe el peligro de que bajo la nueva legislación estos niños no puedan acceder a un seguro médico.
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