Detalle de uno de los muros de la Embajada de Estados Unidos en Managua (Nicaragua), tras la protesta donde cientos de estudiantes universitarios se manifestaron el 29 de octubre de 2009, en "repudio" a las declaraciones del embajador estadounidense en el país, Robert Callahan, quien consideró que la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de este país actuó de forma "precipitada" e "indebida", al declarar inaplicable un artículo de la Constitución que allana el camino a la reelección del presidente, Daniel Ortega. (FOTO: EFE)
1/1

MANAGUA, Nicaragua.— El presidente Daniel Ortega culpó al embajador de los Estados Unidos, Robert J. Callahan, por el ataque de sandinistas a la sede diplomática de su país por las críticas al fallo de la Sala Constitucional que abre las puerta a una reelección del mandatario.

"No somos nosotros los que empezamos esta polémica que ha llevado a protestas en el país. Fueron ellos (Estados Unidos) los que empezaron con la declaración de Washington y el discurso del Embajador en Managua", dijo el sábado por la noche en un acto oficial en León, a unos 92 kilómetros al oeste de la capital.

"Nosotros no nos andamos metiendo con los fallos que dan los tribunales de justicia de los Estados Unidos", dijo Ortega.

"Respétenos, presidente (Barack) Obama", exclamó ante varios centenares de sus simpatizantes que le pedían expulsar al embajador.

Horas antes que hablara Ortega, Callahan dijo que actuó debidamente como embajador al referirse en un discurso el miércoles ante la Cámara de Comercio Americana que el fallo de la Sala Constitucional de la Corte atenta contra la democracia nicaragüense y la Carta democrática de la OEA.

Luego de las declaraciones, unos 300 simpatizantes sandinistas que causaron diversos destrozos a la embajada estadounidense ubicada en el oeste de la ciudad.

El diplomático tuvo que ser protegido el viernes por la policía al salir de una universidad, donde estudiantes y simpatizantes del partido gobernante que protestaban en su contra le lanzaron petardos.

Ortega hizo sus declaraciones el sábado, pese a que Callahan se había reunido el día anterior con el canciller nicaragüense Samuel Santos, con quien sostuvo "conversaciones muy francas y honestas" sobre el asunto. Callahan ni el gobierno detallaron sobre las mismas.