ELIZABETH, NJ — A la hondureña María Salas le hubiera gustado que el anuncio para reformar el sistema de detención de Inmigración lo hubieran pronunciado antes que la detuvieran en febrero del año pasado y así evitado perder el bebé que estaba esperando.
Así reaccionó Salas ante el anuncio hecho ayer por la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, sobre un paquete de medidas para mejorar el sistema de detención de inmigración.
Durante los tres días que fue mantenida detenida, Salas de 23 años asegura que los nervios, el frío y las malas condiciones contribuyeron a que después de salir del Centro de Detención de Elizabeth tuviera que ser llevada a un hospital donde perdió su bebé de tres meses de gestación.
La Agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) desarrollará un método de clasificación de detenidos, para que los que no tienen récord criminal o no son violentos sean puestos en hoteles, ancianatos y otras facilidades residenciales, que serán adaptados para tal propósito.
Si esta medida hubiera estado en efecto antes, posiblemente el caso del ecuatoriano Marco Callao, de 23 años, tampoco hubiera sucedido. Fue detenido en la cárcel del condado Union junto a presos comunes, porque según asegura, entre otros cargos “la policía sospechaba que poseía documentos falsos cuando fui arrestado el pasado 13 de septiembre en Plainfield”. Luego de clarificar su situación, quedó libre.
“Sencillamente a uno lo encierran con todo tipo de criminal, no hay diferencia en nada. Es para ponerse uno loco, especialmente sabiendo que uno no ha hecho nada malo”, recalca Callao.






