María Díaz, viuda. (FOTO: archivo/La Opinión)
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Tras el voto del Congreso federal, de 307 a 114, para poner fin a una cláusula migratoria que castigaba con la deportación a las viudas de los inmigrantes que se encontraban en proceso legal de inmigración, el presidente Barack Obama firmó esta semana la nueva ley, con la que se desvanece el suplicio de cientos de mujeres, el cual se había venido arrastrando desde hace siete décadas.

Dicho "castigo a las viudas" ocurría cuando el esposo de una inmigrante en proceso legal de inmigración fallecía antes de un período de dos años; la mujer, sin excepción, era puesta inmediatamente en un proceso de deportación.

Esa situación era cuestionada por abogados de las viudas con base en el argumento de que el sufrimiento de perder al marido ya era en sí mismo un dolor emocional, al que se agregaba el ser abrumadas con la amenaza de la deportación.

"Esta [nueva ley] marca un importante paso para fortalecer a las familias y asegurarnos de que la unidad familiar continúe en el corazón de nuestro sistema migratorio", dijo en un comunicado de prensa el senador Robert Menéndez (D-NJ), uno de los legisladores que encabezaron la propuesta legal en el Senado. "Estas viudas han seguido la ley y llaman a este país su hogar. Nadie debe forzarlas a salir por algo que está fuera de su control".

Varias cortes federales de apelación habían emitido fallos a favor de las viudas, quienes decidieron entablar una demanda colectiva; psin embargo, abogados del gobierno continuaban peleando todos los casos, esto bajo las órdenes de la antigua administración Bush.

Entre otras mujeres que participaron en dicha demanda colectiva se encontraba la viuda de un agente de la Patrulla Fronteriza; la de un soldado que murió en Irak; otra a la que su esposo falleció un día antes de su cita con las autoridades migratorias, y una más que iba a ser deportada por haber llegado tarde a su cita, cuando atendía a su esposo que recibía tratamiento de quimioterapia.