El depuesto presidente, Manuel Zelaya y el secretario adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Tomas Shannon (d) se reunieron en la embajada de Brasil. Foto: EFE
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La verdadera presión pasó así al Congreso, que, según el Acuerdo de Tegucigalpa-San José, deberá dar su aval legal o rechazar la restitución en el poder de Zelaya, derrocado el pasado 28 de junio por el Ejército y destituido por ese mismo Legislativo, que designó a Micheletti como gobernante.

Las dos delegaciones, que ayer destrabaron las negociaciones al consensuar el último punto que las bloqueaba, el referente a la restitución, concretaron hoy los asuntos pendientes del convenio y firmaron el acuerdo, según el enviado de la Organización de Estados Americanos (OEA), Víctor Rico.

“El acuerdo entra en vigencia a partir de (...) hoy, y en los próximos días se conformará la comisión de verificación, que va a coordinar la OEA, (y) el Gabinete de Unidad Nacional, (para lo que hay) plazo hasta la próxima semana”, explicó.

Las comisiones del presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, y del de facto, Roberto Micheletti, firmaron el acuerdo final que busca ponerle fin a la crisis política del país, según el cual la próxima semana debe integrarse un Gobierno de reconciliación nacional.

“Con la negociación de los puntos pendientes, los delegados de las dos comisiones acaban de firmar el Acuerdo de Tegucigalpa-San José”, anunció ante la prensa el secretario de Asuntos Políticos de la Organización de Estados Americanos (OEA), Víctor Rico, en el hotel de Tegucigalpa donde se celebró el acto

El presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti, anunció en la víspera que había autorizado la firma de un acuerdo con el que se pretende poner fin a la crisis política en ese país centroamericano, que entre sus condiciones prevé la posibilidad de la restitución del presidente constitucional, Manuel Zelaya.