Hay más de 18,200 departamentos de policía; sólo 70 ó 75 han aceptado colaborar con el ICE. (FOTO: Ciro Cesar/La Opinión)
1/2

Hay un solo sheriff Joe Arpaio, el controvertido jefe policial que tiene la mira puesta en los indocumentados, sean o no delincuentes y cuyas declaraciones escandalosas atraen la constante cobertura de los medios de comunicación. Pero cada vez hay más de otro tipo de jefes policiales que están hablando y haciendo lo contrario que Arpaio: pidiendo al Congreso que apruebe una reforma migratoria y adoptando políticas humanitarias hacia los indocumentados.

"Nosotros en Sacramento no participamos en programas como 287g ni nunca lo haremos. No hacemos redadas de indocumentados. Lo que tenemos que hacer es aceptar que estas personas son parte de nuestra comunidad y darles nombres y caras. No se puede resolver este problema deportando a todo el mundo", dijo el jefe de policía de Sacramento Rick Braziel a finales de la semana pasada en una teleconferencia con varios otros jefes policiales.

Tradicionalmente, algunos jefes de policía, incluyendo el de Los Ángeles, William Bratton, han apoyado medidas como la reforma migratoria y se han opuesto a realizar tareas que pertenecen al gobierno federal, como revisar documentos migratorios de las personas. Pero ahora se trata de un esfuerzo organizado: la frustración de muchos de estos jefes a lo largo y ancho del país se está dejando sentir.

Ahora se están organizando: más de 50 jefes y sheriffs de prominentes ciudades y pequeños pueblos, así como organizaciones de policías negros y latinos forman parte de la Iniciativa de Participación de Agencias de la Ley (Law Enforcement Engagement Initiative) que coordina Art Venegas, el ex jefe de policía de Sacramento y antes de Fresno.

Cuando era jefe, Venegas había tomado posturas controversiales contra proposiciones estatales como la 187 y la 209, que lidiaron con inmigración y acción afirmativa.