La que inició ayer es considerada la campaña de vacunación más grande en la historia de Los Ángeles.Desde mediados de la década de 1950, cuando se combatió la polio, no había habido una movilización tan masiva. Se trata de combatir el virus de la influenza tipo A H1N1 que en abril pasado apareció, causando la muerte de cientos de personas y que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró como una pandemia.
Con 300 mil dosis disponibles, las autoridades de salud del condado empezaron a aplicar inyecciones de la nueva vacuna llamada FluMist, elaborada por la farmacéutica MedImmune, localizada en Gaithersburg, Maryland.
Y empezaron por los grupos de prioridad en la población, entre ellos las mujeres embarazadas, como Angela Wonson, quien está a dos meses de dar a luz.
"Me dijeron que estaba en el grupo de riesgo, porque además tengo diabetes y asma, pero una de las razones por las que vine es porque creo que es muy importante estar protegida, especialmente por mi embarazo", comentó esta mujer de 37 años de edad.
Afuera del Centro Comunitario del Parque Balboa, en la ciudad de Encino, uno de los dos sitios que ayer se habilitaron como clínicas de vacuación, una larga fila de aproximadamente mil personas esperaban su turno para recibir la vacuna.
A pesar de andar en silla de ruedas, la señora Paula Reinhart, de 57 años, fue una de las primeras que llegó para hacer fila alrededor de las 5:30 a.m.
"Venimos con toda la familia, porque yo tengo problemas de salud y mi hija está esperando un bebé. Queríamos estar seguros de conseguirla, por eso venimos temprano, porque mi hija ha estado buscándola durante semanas y nadie la tenía; y como el bebé está a punto de llegar, era importante conseguirla", comentó.
Jessica González, de 24 años, también acudió a vacunarse junto con su hijo Jaxon, de 13 meses.
"Fue un simple pinchazo, la verdad no dolió, fue como cualquier otra, aunque sí había un poco de temor, pero es mejor estar seguro", comentó la joven, aunque su hijo seguramente no opinaba lo mismo, ya que no dejaba de llorar.
Marina Álvarez, coordinadora de servicios comunitarios del Departamento de Salud Pública del condado, indicó que este sábado y mañana domingo se estarán habilitando otros 13 centros de vacunación, y para el 8 de noviembre ya serán 64 los lugares donde la gente podrá asistir a conseguir su dosis contra el H1N1.
"Hoy [ayer] viernes, en el inicio de la vacunación, esperamos vacunar a cinco mil personas. Son dos clínicas, aquí en Encino y otra en Culver City", comentó.
La vacuna es gratis para las personas que no tienen seguro médico y estén dentro del grupo de prioridad, dijo la funcionaria de salud, como mujeres embarazadas, para quienes cuidan de niños menores de seis meses, para los que están dentro del rango de los seis meses a los 24 años, así como personas de entre 25 y 64 añós de edad que presentan enfermedades crónicas o un sistema inmunológico debilitado, además del personal del sector de salud y servicios de emergencia.
"Tenemos 300 mil vacunas y está por llegar otro suministro, pero no sé cuántas", mencionó Álvarez. "Estamos viendo que hay un temor en la comunidad porque hay escasez de la vacuna, pero es sólo un retraso del suministro que ya está por llegar, y estaremos recibiendo más en los próximos días; esperamos tener 1.3 millones".
El supervisor Zev Yaroslavsky, quien se aplicó la inyección por pertenecer al grupo de riesgo al padecer diabetes, indicó que la campaña representa la más grande movilización de un asunto de salud pública en la historia de Los Ángeles, la cual no se hacía desde el problema de la polio a mediados de los 50 de siglo pasado.
También estuvo presente el alcalde Antonio Villaraigosa, a quien no le aplicaron la vacuna por no estar dentro del grupo de prioridad.
"Yo voy a tener que esperar mi turno", dijo, al tiempo que exhortó a quienes ya pueden a inyectarse y de esa forma protegerse contra el virus.
"Aunque algunas personas consideran que la influenza no es una enfermedad grave, ciertos grupos corren un mayor riesgo, y son éstos los que especialmente deberían vacunarse a fin de protegerse a sí mismos y a sus seres queridos", agregó el alcalde Villarraigosa.
En el condado de Los Ángeles, según dijo el doctor Jonathan Fielding, director del Departamento de Salud Pública, desde abril, cuando apareció el virus, han muerto 57 personas por este tipo de influenza.
"Cada año la influenza representa una amenaza para mucha gente, pero en esta ocasión es más, debido a que es un virus nuevo", comentó Fielding.
A principios de noviembre, añadió, la vacuna ya estará disponible en las farmacias, la cual podría tener un costo de unos 25 dólares.
Tanto en las clínicas comunitarias, donde se aplicará gratis a quienes no tienen seguro médico, como en las farmacias o médicos particulares, la vacuna estará disponible en forma de inyección y en fórmula tipo spray nasal.
Una lista de los centros de vacunación contra la gripe H1N1 está disponible en el sitio de internet: www.publichealth.lacounty.gov. O llamando a línea 211, donde puede solicitar la dirección de qué centro de vacunación está más cercano a su domicilio.
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Los grupos prioritarios para recibir la vacuna contra la influenza H1N1 son:
» Mujeres embarazadas.
» Personas que vivan con niños menores de 6 meses de edad o que los cuiden.
» Personal del sector de salud y servicios de emergencia.
» Personas que tengan entre 6 meses y 24 años de edad.
» Personas que tengan entre 25 y 64 años de edad, con trastornos de salud debido a los cuales corran un mayor riesgo de padecer complicaciones relacionadas con la influenza.
La que inició ayer es considerada la campaña de vacunación más grande en la historia de Los Ángeles.Desde mediados de la década de 1950, cuando se combatió la polio, no había habido una movilización tan masiva. Se trata de combatir el virus de la influenza tipo A H1N1 que en abril pasado apareció, causando la muerte de cientos de personas y que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró como una pandemia.
Con 300 mil dosis disponibles, las autoridades de salud del condado empezaron a aplicar inyecciones de la nueva vacuna llamada FluMist, elaborada por la farmacéutica MedImmune, localizada en Gaithersburg, Maryland.
Y empezaron por los grupos de prioridad en la población, entre ellos las mujeres embarazadas, como Angela Wonson, quien está a dos meses de dar a luz.
"Me dijeron que estaba en el grupo de riesgo, porque además tengo diabetes y asma, pero una de las razones por las que vine es porque creo que es muy importante estar protegida, especialmente por mi embarazo", comentó esta mujer de 37 años de edad.
Afuera del Centro Comunitario del Parque Balboa, en la ciudad de Encino, uno de los dos sitios que ayer se habilitaron como clínicas de vacuación, una larga fila de aproximadamente mil personas esperaban su turno para recibir la vacuna.
A pesar de andar en silla de ruedas, la señora Paula Reinhart, de 57 años, fue una de las primeras que llegó para hacer fila alrededor de las 5:30 a.m.
"Venimos con toda la familia, porque yo tengo problemas de salud y mi hija está esperando un bebé. Queríamos estar seguros de conseguirla, por eso venimos temprano, porque mi hija ha estado buscándola durante semanas y nadie la tenía; y como el bebé está a punto de llegar, era importante conseguirla", comentó.