En medio de una fuerte disputa por la prioridad a proyectos del este y oeste del condado, ayer se aprobó una guía de gastos en el sistema de transporte hasta el año 2040, que se inclinó por la construcción del tren subterráneo a Westwood.
El llamado Plan de transporte a largo plazo 2009 de la Dirección Metropolitana de Transporte (Metro), actualizado con recursos adicionales por la Medida R y del paquete de estímulo económico, distribuirá $298,000 millones en la ampliación del sistema colectivo de transporte y de carreteras.
Aunque el subway al oeste de Los Ángeles podría operar hasta el año 2030, directivos de Metro lo mantuvieron al frente considerando que beneficiará a una importante zona comercial y de empleos. Se calcula que registraría un promedio de 49,000 abordajes diarios.
"Este plan representa nuestra visión compartida, ahora estamos listos para que estos proyectos inicien", celebró el alcalde Antonio Villaraigosa, promotor de esa ruta.
Un grupo de congresistas, supervisores, alcaldes y concejales del este del condado terminaron, sin embargo, con un amargo sabor de boca. Pedían que se construyera primero la ampliación Foothill de la Línea Dorada (de Pasadena a Claremont), la extensión al este del condado de esa misma ruta (del Este de Los Ángeles a Whittier) y un tren ligero en el bulevar Crenshaw.
"En este momento, cuando el tren va para el oeste, mis colegas dicen que sí, pero no lo aprobaron cuando iba hacia el este", reprochó la supervisora Gloria Molina.
Por si fuera poco, el Sindicato de Pasajeros (BRU) se sumó con otro reclamo: que dicho plan sentaba las bases para elevar las tarifas de autobuses, mientras se eliminaban horas de servicio.




