Unos 20 mil jóvenes del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) han abandonado sus estudios, y conseguir el regreso de al menos unos pocos de ellos es la prioridad de las autoridades escolares en los próximos días.
"Aun si sólo vuelven cinco a las clases, lo consideraré un éxito", dijo ayer el superintendente del distrito, Ramón Cortines.
En torno a un centenar de miembros de la plantilla administrativa del distrito, se preparaban ayer para su especial jornada del lunes, en la que se dirigirán a los hogares de muchos de los chicos que han dejado la escuela, a fin de hablar con ellos y sus familias de la importancia de completar su educación.
Pía Escudero, directora interina de los servicios de salud mental de LAUSD, explicó que aunque todos los años las escuelas hacen un esfuerzo en este sentido, ésta es la primera vez que se moviliza al personal administrativo para que vaya a las casas de los muchachos ausentes.
Escudero añadió que la cifra de abandonos es más fácil de medir este año, tras la puesta en marcha de un sistema computarizado que contrasta los datos de todas las escuelas del distrito, detectando qué estudiantes no aparecen en ninguna de ellas.
"La crisis económica está poniendo mucha presión en los muchachos", dijo Escudero, señalando que aunque no hay estadísticas precisas sobre su efecto en el abandono de los estudios, la realidad con la que se encuentran los maestros y miembros de los servicios sociales así lo indica.
"Hay más abuso de menores, más violencia doméstica, más desempleo entre los padres, y todo eso afecta enormemente a los estudiantes", afirmó Escudero. Y agregó que en algunos casos los jóvenes tienen que trabajar para ayudar a sus familias.
La experta señaló que las mayores pérdidas se producen en los años de inicio de una nueva etapa educativa, como el sexto y noveno grados.
AMNISTÍA
También por primera vez este año, el Departamento de Policía del Distrito de Los Ángeles (LASPD), y los departamentos policiales de los municipios colindantes a la ciudad han garantizado una moratoria gracias a la cual no se sancionará a ninguno de los estudiantes que no haya regresado a las clases, ni a sus padres o guardianes.
"Por dos días no habrá ninguna penalización", explicó Escudero, refiriéndose al lunes y martes próximos.
En California es obligatoria la educación para todos los menores entre 6 y 18 años de edad.
Faltar a clase por más de tres días durante el año escolar (o llegar tarde o no asistir por 30 minutos en más de tres ocasiones) puede ocasionar, a menos que exista justificación para ello, una sanción, y hasta provocar el inicio de acciones judiciales.
"Pero esta iniciativa lo que busca es alejarse de la criminalización y mostrar a los chicos que nos importa su futuro", dijo Steven Zimmer, miembro de la Junta Directiva de LAUSD, que ha impulsado el llamado Día de Recuperación de Estudiantes.
Cortines, quien planea participar personalmente en el esfuerzo y estará presente en la escuela secundaria Fremont el lunes, enfatizó que no se harán preguntas ni observaciones criticando a las familias de los chicos ausentes.
"Nuestro único mensaje es que queremos que vuelvan a las aulas", según Cortines.
Entre las escuelas elegidas para esta iniciativa, y que son las que más altas cifras de abandono escolar sufren, figuran las secundarias Polytechnic en Sun Valley, Fairfax, Wilson, Freemont y Monroe, en Los Ángeles, entre otras.
El esfuerzo se concentrará entre estudiantes de los grados 7 a 12 e incluye algunos chicos que dejaron la escuela intermedia sin llegar nunca a ser estudiantes de secundaria.