Las autoridades del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles se han trazado la tarea de evitar que los jóvenes trunquen su preparación. (FOTO: Ciro Cesar/La Opinión)
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Unos 20 mil jóvenes del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) han abandonado sus estudios, y conseguir el regreso de al menos unos pocos de ellos es la prioridad de las autoridades escolares en los próximos días.

"Aun si sólo vuelven cinco a las clases, lo consideraré un éxito", dijo ayer el superintendente del distrito, Ramón Cortines.

En torno a un centenar de miembros de la plantilla administrativa del distrito, se preparaban ayer para su especial jornada del lunes, en la que se dirigirán a los hogares de muchos de los chicos que han dejado la escuela, a fin de hablar con ellos y sus familias de la importancia de completar su educación.

Pía Escudero, directora interina de los servicios de salud mental de LAUSD, explicó que aunque todos los años las escuelas hacen un esfuerzo en este sentido, ésta es la primera vez que se moviliza al personal administrativo para que vaya a las casas de los muchachos ausentes.

Escudero añadió que la cifra de abandonos es más fácil de medir este año, tras la puesta en marcha de un sistema computarizado que contrasta los datos de todas las escuelas del distrito, detectando qué estudiantes no aparecen en ninguna de ellas.

"La crisis económica está poniendo mucha presión en los muchachos", dijo Escudero, señalando que aunque no hay estadísticas precisas sobre su efecto en el abandono de los estudios, la realidad con la que se encuentran los maestros y miembros de los servicios sociales así lo indica.

"Hay más abuso de menores, más violencia doméstica, más desempleo entre los padres, y todo eso afecta enormemente a los estudiantes", afirmó Escudero. Y agregó que en algunos casos los jóvenes tienen que trabajar para ayudar a sus familias.