Las dosis de la vacuna contra la gripe AH1N1 están preparadas para iniciar las inoculaciones en el país. (FOTO: AP)
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Las autoridades de salud del gobierno federal confirmaron que la vacuna contra el virus de la influenza H1N1 es segura, pero que están vigilando por si se presenta algún efecto secundario adverso, tal como sucedió con las inoculaciones de 1976, cuando se suspendió la vacunación abruptamente después de sospechas de que ocasionó la muerte de 25 personas.

En 1976 se identificó una nueva cepa del virus de la influenza H1N1 en la base del Ejército Fort Dix, Nueva Jersey, que mató a cinco personas. En aquel entonces, el gobierno federal invirtió millones de dólares en la creación de una vacuna contra este virus y ordenó campañas de vacunación.

Se vacunaron a unas 40 millones de personas, pero algunas desarrollaron el síndrome Gullian-Barre, que ataca el sistema neurológico, ocasionando paraplejia u otros desórdenes neuromotrices permanentes.

El recuerdo de ese fiasco está muy presente en las autoridades de salud, pero aseguran que esta ocasión es diferente y que no se espera que suceda, a pesar de la rapidez con que se produjo la vacuna.

El Dr. Bruce Gellin, director del Programa Nacional de Vacunación de Servicios Humanos y de Salud (HHS), aseveró que las personas deben confiar en la efectividad y seguridad que ofrece la vacuna, ya que es fabricada de la misma forma en que se produce la vacuna contra de la influenza estacional, la cual ha comprobado ser segura.

"Aún estamos realizando pruebas médicas, pero no es para evaluar la seguridad de la vacuna, sino para asegurarnos cuántas dosis son necesarias… queríamos saber si se necesitaba una dosis o si serían más dosis", dijo Gellin, agregando que según las pruebas, sólo los niños podrían necesitar una segunda dosis, 21 días después de la primera inoculación.