Ciudad de Guatemala/Guatemala — El guatemalteco Jorge Mario Paredes Córdova está siendo juzgado desde el 29 de septiembre en Nueva York, por estar acusado de conspirar para importar y distribuir cocaína en Estados Unidos. La acusación se sostiene en 16 conversaciones telefónicas, según la fiscalía, hechas entre Paredes y un informante de enero a marzo de 2003.
Paredes fue acusado en septiembre de 2003 y capturado en mayo de 2008. Otros sospechosos fueron detenidos entre 2004 y 2007. Sin embargo, hubo dos guatemaltecos con los cuales la Corte del Distrito Sur de Nueva York inauguró el expediente de este caso: Byron Berganza y Marco Antonio Lara, por conspirar para importar a EE.UU. al menos 500 kilos de cocaína.
Hasta el momento, ningún documento del expediente—que es de acceso público—indica cuál es la relación delictiva (si hay alguna) entre el dúo Berganza-Lara y Paredes.
Berganza fue detenido en El Salvador, en septiembre de 2003, y traído a Nueva York en un avión de la DEA. Fue condenado a 22 años de cárcel. Lara fue detenido en Florida en diciembre de 2003. Mientras su caso se resolvía, estuvo casi cinco años en la cárcel en Nueva York. Como la jueza determinó que tuvo un papel menor, le dictó tres años de prisión que fueron considerados como parte de los cinco que llevaba preso.
La evidencia contra Berganza era la grabación de tres llamadas telefónicas y la delación de dos informantes, uno de ellos asesinado en Guatemala en 2003. La evidencia contra Lara era sólo una conversación telefónica en la que exigía que se le pagara el dinero que había invertido por primera y única vez en la compra-venta de droga ($300 mil), más las ganacias. El informante que delató a Berganza, y que vivió para contarlo (José Armando Llort Quiteño, prófugo de la justicia guatemalteca por fraude, y acusado por el mismo delito en 2004 en Florida), es el mismo que delató a Lara.






