Recuperar el cadáver de un migrante mexicano muerto en la frontera significa, para una familia como la de Javier Hernández, esperar hasta tres meses. (FOTO: Claudia Núnez/La Opinión)
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La fría plancha metálica de una morgue es la respuesta a la pregunta que por cuatro meses se hizo Ely Ortiz: "¿Dónde estará mi hermano? Ahora recuperar sus restos se ha convertido en otra larga agonía".

Organizaciones defensoras de los inmigrantes denunciaron una acentuada lentitud en la repatriación de cuerpos de mexicanos que han muerto tratando de cruzar la frontera, un retraso que, por otra parte, está consumiendo miles de dólares a los condados fronterizos.

Este año casi 46,000 dólares se han adjudicado al almacenamiento de cuerpos e investigación relacionadas con muertes de inmigrantes sólo en el condado del Valle Imperial.

La zona, donde en promedio se descubren entre 25 a 30 cuerpos cada año, fue este verano la región con más decesos de la línea fronteriza de California, franja, donde hasta el 5 de octubre se han descubierto 35 cuerpos, únicamente de migrantes mexicanos, 13 en San Diego y 22 en Calexico.

El costo por almacenaje de cuerpos en las morgues de San Diego y el Valle Imperial, en unidades de refrigeración de acero inoxidable, supera los 400 dólares mensuales, indicaron fuentes oficiales.

"Por un tiempo fuimos ‘el condado por excelencia’ para el cruce, ahora es Arizona. ¿Qué podemos hacer? Nada, en algún lugar deben estar hasta que los reclamen. Tenemos excelentes relaciones con el consulado de México pero no podemos obligarlos a que tomen cargo de estos casos con rapidez, a nosotros sólo nos toca esperar", indicó Thomas García, responsable de la morgue en el condado del Valle Imperial.

Pero el acopio de cadáveres es apenas la punta del iceberg del impacto económico relacionado con los decesos de migrantes indocumentados, indicaron fuentes oficiales.