La fría plancha metálica de una morgue es la respuesta a la pregunta que por cuatro meses se hizo Ely Ortiz: "¿Dónde estará mi hermano? Ahora recuperar sus restos se ha convertido en otra larga agonía".
Organizaciones defensoras de los inmigrantes denunciaron una acentuada lentitud en la repatriación de cuerpos de mexicanos que han muerto tratando de cruzar la frontera, un retraso que, por otra parte, está consumiendo miles de dólares a los condados fronterizos.
Este año casi 46,000 dólares se han adjudicado al almacenamiento de cuerpos e investigación relacionadas con muertes de inmigrantes sólo en el condado del Valle Imperial.
La zona, donde en promedio se descubren entre 25 a 30 cuerpos cada año, fue este verano la región con más decesos de la línea fronteriza de California, franja, donde hasta el 5 de octubre se han descubierto 35 cuerpos, únicamente de migrantes mexicanos, 13 en San Diego y 22 en Calexico.
El costo por almacenaje de cuerpos en las morgues de San Diego y el Valle Imperial, en unidades de refrigeración de acero inoxidable, supera los 400 dólares mensuales, indicaron fuentes oficiales.
"Por un tiempo fuimos ‘el condado por excelencia’ para el cruce, ahora es Arizona. ¿Qué podemos hacer? Nada, en algún lugar deben estar hasta que los reclamen. Tenemos excelentes relaciones con el consulado de México pero no podemos obligarlos a que tomen cargo de estos casos con rapidez, a nosotros sólo nos toca esperar", indicó Thomas García, responsable de la morgue en el condado del Valle Imperial.
Pero el acopio de cadáveres es apenas la punta del iceberg del impacto económico relacionado con los decesos de migrantes indocumentados, indicaron fuentes oficiales.
Sólo el traslado de la morgue a la garita fronteriza para la repatriación del cuerpo consume mil dólares, afirmó Víctor Rocha, de la Oficina de Administración Pública para el condado del Valle Imperial.
El mayor impacto ocurre en el sector de patrullaje de Arizona, unos de los corredores más utilizados por los inmigrantes indocumentados y por ende, uno de los más mortales.
Hacerle frente a esta mortal estadística consume casi un cuarto de millón de dólares para morgues como la de Pima, Arizona, la cual sin contar el costo por autopsia (2,500 dólares) invierte 659 dólares en la cremación de migrantes y casi 1,300 dólares en caso de entierros.
Proceso agónico
Mientras sus familiares clamaban por la repatriación de sus restos a México, los despojos de Gumaro Hernández permanecieron en la morgue de San Diego por casi dos meses.
"¡Por favor, deben hacer algo! Todo estos es una humillación y no quisiera que otra gente pase por lo mismo", comentó a La Opinión Otilia Téllez, hermana de Gumaro, sobre los días en que dijo haber recibido insultos y maltratos por parte del personal del consulado mexicano en San Diego.
El 22 de junio Gumaro fue plenamente identificado por autoridades competentes, pero no fue hasta el 11 de agosto que los representantes del consulado de México en San Diego repatriaron su cuerpo.
"Llegaron a decirme que por estar fregando tanto ahora más adrede se iban a tardar más en enviar el cuerpo de mi hermano. Mucha gente se está quedando callada por miedo y no es justo", recalcó en llanto Otilia.
La Opinión contactó al consulado de San Diego, para solicitar datos estadísticos de tiempo y costo que conlleva la repatriación de cuerpos, pero hasta el cierre de esta edición no se había proporcionado ninguna información.
Como esta mujer residente del sur de California, organizaciones pro inmigrantes dijeron que decenas de familias recorren un verdadero purgatorio cuando se trata de repatriar el cuerpo de un familiar fallecido en la frontera.
"Lo que están haciendo los consulados con los cuerpos de estos inmigrantes es un insulto al dolor de estas personas", afirmó Rafael Hernández, rescatista y director de la organización Ángeles del Desierto.
Hernández cuya organización trabaja en la recuperación de cadáveres de migrantes, afirmó que aún y cuando el cuerpo ha sido plenamente reconocido, los trámites burocráticos de los consulados y la falta de sensibilidad del personal prolongan el dolor de las familias.
"Las familias llegan conmigo desesperadas. Tengo casos en que los consulados se han comprometido a ayudar a localizar a sus familiares y, después de meses, les dicen que mejor busquen ayuda por otro lado pero el colmo es que una vez localizados tampoco los asisten dignamente en la repatriación", denunció.
Margarita Nemecio Nemesio, Coordinadora del Área de Migrantes del Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan, en Guerrero, México, ha documentado incidentes en los que una vez resuelta la identidad y la procedencia del migrante muerto, sus familiares han debido esperar hasta seis meses por el cadáver de su ser querido.
"Solo extienden la agonía de estas familias", declaró Nemesio vía telefónica.
El envío de un cadáver suele costar entre nueve mil y 12,000 dólares, en tanto que el traslado de cenizas se cotiza en menos de tres mil dólares.
"El envío de cenizas es cada vez más común y realmente es una pena que tengamos casos en que debamos pelear para que nos envíen el cuerpo y no sólo las cenizas" agregó.
La situación para las autoridades mexicanas parece agudizarse ante la baja de recursos económicos que enfrentan los consulados.
"Gran parte del presupuesto depende de lo que se cobra en los servicios consulares, pasaportes, matriculas y al bajar la recaudación resulta en que si, baja el presupuesto", reconoció Daniel Hernández Joseph, director general de Protección a Mexicanos en el Exterior.
La situación no parece ser generalizada. A mediados de septiembre el cuerpo de Octavio Méndez, de 28 años, fue ubicado en una zona desértica del Valle de Coachella y en menos de una semana el consulado mexicano en San Bernardino había finalizado los trámites de repatriación y el cadáver viajaba rumbo a México.
"No se trata sólo de recursos sino de tener una buena disposición de ayudar, y eso es algo que el gobierno mexicano debe vigilar", observó Hernández.
Hasta octubre de este año, han muerto 317 inmigrantes mexicanos en la frontera y se prevé que la cifra supere para fines de año los 344 cuerpos del 2008 según el informe Crisis humanitaria: muertes de migrantes en la frontera entre México y Estados Unidos.
"Es urgente que exista un proceso centralizado donde las personas puedan ubicar a sus familiares muertos y no que les lleve meses o años encontrarlos. Estamos frente a la tragedia humana más grande en territorio estadounidense y no se han establecido la coordinación necesaria para al menos remediar un poco esta situación", destacó María Jiménez, experta en política fronteriza y encargada del informe.
Es deprimente, acentuó Jiménez, que el gobierno de EEUU tenga que invertir recursos en los cadáveres de inmigrantes, en vez de implementar medidas que detengan esta tendencia.
"El país necesita hallar soluciones a la inmigración ilegal o estas muertes silenciosas nunca van a parar", dijo.
Para Ely Ortiz, saber que en estos momentos el cuerpo de su hermano descansa en una fría morgue no es consuelo. Su anhelo es que envíen el cuerpo a México, un trámite en el que lleva ya casi tres semanas y en el que dice sentirse abandonado.
"Pensé que cuando encontrara a mi hermano la angustia iba a pasar, pero no fue así. Esta [situación] no se lo deseo a nadie", recalca.
CADÁVERES DE MIGRANTES MEXICANOS IDENTIFICADOS (2009)
Brownsville 8
Calexico 22
Del Río
Douglas 20
Eagle Pass 21
El Paso 11
Laredo 45
Mc Allen 45
Nogales 17
Presidio 1
San Diego 13
Tucson 115
Yuma
TOTAL 317
* Hasta el 5 de octubre. Fuente: Secretaría de Relaciones Exteriores de México (SRE)ecalca.