Las reacciones no se han hecho esperar. La prensa de EEUU opina que la concesión del Premio Nobel de la Paz al presidente Barack Obama supone una condena implícita de Europa de la política del ex presidente George W. Bush, y esto resta credibilidad a este galardón.
Los editoriales de los principales medios de comunicación estadounidenses no ocultan su "desconcierto" por la decisión "política" y hasta "embarazosa" para el presidente de EEUU del Instituto Nobel de Noruega.
El Washington Post es el periódico que más duramente critica al Comité Nobel, porque opina que se trata de un galardón "del que uno casi se avergüenza por el presidente".
Este diario dice comprender el fuerte deseo de los europeos por dejar atrás el pasado y cuánto anhelaron el fin del mandato del ex presidente George W. Bush, pero no ve motivos para esta "Euro-celebración de las elecciones" estadounidenses de 2008.
Para el rotativo es especialmente "desconcertante" que el Instituto Nobel le hubiera concedido el galardón a Obama cuando una "alternativa mejor" habría sido otorgárselo como homenaje póstumo a Neda Soltan, la chica iraní que falleció durante una manifestación de protesta en Teherán.
El diario se refiere a la "generosa oferta" de Obama en su discurso el viernes de compartir el premio con esta joven mujer y con otras personas que luchan por sus derechos y sacrifican su libertad y sus vidas en nombre de la paz.
A su turno, el New York Times afirma que el premio "es una condena implícita a la presidencia de Bush". No obstante, reconoce que reparar el "malestar" que ha causado el ex presidente en el mundo "es uno de los grandes logros de Obama", al igual que su voluntad de respetar y trabajar con otros países.
El Wall Street Journal opina que con la concesión del Nobel a Obama, los europeos quieren dejar constancia de que "jamás" quieren volver a ver a alguien como Bush en la Presidencia de EEUU.
El diario Los Ángeles Times señala que la decisión del Instituto de Oslo "no solamente es embarazosa para Obama, sino que resta credibilidad a este premio".
A nivel mundial también se alzaron voces a favor y en contra. Elena Bonner, la viuda del Premio Nobel de la Paz 1975 Andréi Sájarov, acusó al Comité Nobel Noruego de violar sus propias normas por motivos políticos al conceder este galardón al presidente de Estados Unidos.
Para que Obama recibiera legalmente este premio, su candidatura debió ser presentada "en el curso de apenas diez días después de su investidura como presidente", el pasado 20 de enero, o incluso durante su campaña electoral, denunció Bonner en un artículo publicado en el diario digital ruso "Grani.ru".
En tanto que el ex presidente cubano Fidel Castro se mostró satisfecho con que se entregara al mandatario estadounidense Barack Obama el Premio Nobel de la Paz.
"No siempre comparto las posiciones de esa institución, pero me veo obligado a reconocer que en estos instantes fue, a mi juicio, una medida positiva", expresó el líder cubano
También el Gobierno chino felicitó al presidente estadounidense por la concesión del premio Nobel de la Paz.
En un escueto comunicado emitido por el Ministerio de Asuntos Exteriores, Pekín cumplimentó a Obama usando los mismos términos en los que se manifestó el Comité Nobel Noruego al otorgar el reconocimiento.
"Queremos felicitar al presidente Barack Obama por el premio recibido, por sus esfuerzos extraordinarios para reforzar la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos", manifiesta el documento.
En tanto que Irán calificó de "muy prematura" la concesión del premio Nobel de la Paz 2009 a Obama, pero precisó que la respaldará "si de verdad sirve para promover la paz y la armonía entre los países en guerra".