MÉXICO/La Opinión — Los Garfias volvieron a San Mateo Atenco, su tierra natal en el Estado de México, procedentes de Santa Bárbara. Llegaron con sus cuatro hijos nacidos en Estados Unidos, una veintena de aparatos electrodomésticos, una camioneta Ford 4x4, 80 mil dólares, muchas ganas para empezar de cero y sus documentos norteamericanos que no sirvieron en principio para nada.
Compraron una casa, el padre puso una ferretería y la madre intentó sin éxito inscribir a los niños de 13, 10, 8 y 6 años a la escuela: aunque son hijos de padres mexicanos, son ciudadanos estadounidenses y no tenían la doble nacionalidad, solo papeles "gringos".
Entre éstos, sus boletas escolares que requerían de una certificación otorgado por la Secretaría de Estado correspondiente a la entidad donde cursaron sus respectivos estudios en Norteamerica y no lo tenían.
Adriana no entendía nada de lo que le estaban diciendo: "Teníamos prisa por salir, ya no queríamos pagar más renta allá y lo único que nos importaba en ese momento era el dinero: cuánto íbamos a gastar en el transporte, cuánto necesitábamos para iniciar el negocio y todo eso… no pensé que los papeles".
Desde 1995, los documentos autenticados o emitidos por autoridades estadounidenses que van a surtir efectos en México (actas de nacimiento, escuela, defunciones, matrimonio y divorcios) deben contener una certificación denominada Apostilla que se obtiene en las Oficinas de la Secretaría de Estado de cada una de las entidades de la Unión Americana, cuyos datos pueden consultarse en http://portal2.sre.gob.mx/dgpac/images/pdf/Consulares/anexo_aut_apostillantes_eua.pdf, donde se encuentra la dirección y los costos.
Un calvario
Ignorar realizar este trámite antes de regresar a vivir a México puede convertirse en un calvario, como el de los Garfias, quienes finalmente perdieron un año escolar.
“Hacer el proceso de apostillamiento de manera personal te lleva un día o máximo una semana, sólo hay que llevar el documento oficial y pagar la cuota, pero hacerlo desde México por correo puede llevarles hasta un año”, advierte Rosario Baglietto, representante de la Oficina de Atención al Migrante mexiquense en Estados Unidos, quien el año pasado apoyó a 150 familias con este tipo de trámites.
Los documentos privados que no sean expedidos por autoridades locales, deben ser notarizados ante notario público, y antes de apostillarse deben ser certificados por el Condado (County Clerk).
En los últimos cuatro años 82 mil 339 mexicanos decidieron regresar a su terruño a través del programa de repatriación voluntaria, de acuerdo con reportes de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
Para realizar el apostillamiento desde México, el interesado deberá enviar el acta original por correo, una carta solicitando el trámite y un money order que puede adquirir en las casas de cambio por una cantidad que define cada Estado -y que puede variar entre dos y 45 dólares- a nombre de Office of the Secretary of State.
Algunas oficinas de atención al migrante con representación en EE.UU. han logrado que las secretarías de estado acepten que un tercero gubernamental haga el trámite de apostillamiento de las actas de nacimiento siempre y cuando el interesado envíe una solicitud notariada, fotografías e identificación oficial de los padres. Otra opción para evitar problemas por el apostillamiento es obtener la nacionalidad mexicana desde el consulado.