MÉXICO, D.F.— "El gobierno de la República combate el narcotráfico para que la droga no llegue a tus hijos".
Este mensaje puede verse, escucharse o leerse a cualquier hora o lugar del país: es la esencia de la campaña publicitaria del presidente Felipe Calderón sobre la cruzada contra la inseguridad que emprendió en diciembre de 2006 y que hasta la fecha ha costado 120,328, 677 pesos (alrededor de 12 millones de dólares).
Esto representa un desembolso de alrededor de 18 mil dólares diarios durante los 575 días de gobierno, contabilizados hasta el primer semestre de este año.
De acuerdo con información proporcionada por el Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI) —a petición explícita de La Opinión—, tres dependencias federales acaparan el gasto en Publicidad y de Comunicación Social en el área de seguridad.
Estas son: Secretaría de Seguridad Pública (SSP), Procuraduría General de la República (PGR) y Policía Federal Preventiva (PFP).
La Presidencia, en cambio, informó que se ha limitado a los tiempos asignados por el Estado para medios electrónicos y que no desembolsa en el tema ni un solo peso.
La SSP es la más persistente en promover sus hazañas con una inversión de poco más de 6.5 millones de dólares, de los cuales, el 60% ha sido en televisión, 20% en diversos grupos editoriales, y el resto dividido en periódicos, productoras, radio y asociaciones civiles, de acuerdo con datos del IFAI.
Uno de los pagos más altos en esta secretaría se realizó en 2007 a Clemente Cámara y Asociados —una agencia mexicana fundada en 1987 y conocida en el mundo de la publicidad latinoamericana como "Los monstruos de la mercadotecnia" o "Los dueños de los anuncios"—, a la cual se le pagó más de un millón y medio de dólares por sus servicios, según la información del IFAI.
Los clientes asiduos a esta compañía abarcan desde la Policía Federal, la Cámara de Diputados, el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), el Seguro Popular o la United Status Agency for Internacional Development (USAID), así como las empresas Cemento Cruz Azul, Nissan, Novair, Televisa, Fox Sports, Gigante y Banorte, entre otras.
La SSP, según el IFAI, desembolsó aproximadamente 5.25 millones de dólares en transmisión visual, donde lucen policías con decomisos de droga en "cielo, mar y tierra", blandiendo sus armas en movilizaciones y operativos o al lado de narcotraficantes capturados que miran a las cámaras.
Todo sonorizado con efectos especiales y voces agudas que hablan de cifras tales como el decomiso desde diciembre de 2006 de cinco toneladas de cocaína y 25 toneladas de marihuana; 26,184 personas detenidas; 5,972 vehículos terrestres, 110 marítimos y 956 aéreos confiscados; 12,345 armas cortas y largas, 1.26 millones de municiones y 791 granadas.
Calderón lanzó una lucha frontal contra la delincuencia organizada, tan pronto inició su mandato, con el despliegue de 36 mil militares en diferentes zonas del país. En este mismo período ha habido más de cinco mil muertos.
Motivo de alarde publicitario ha sido la intercepción de un minisubmarino de 10 metros de largo, el pasado 16 de julio, en las costas de Oaxaca, al sur del país, al mando de fuerzas especiales de Infantería de Marina.
"Cada cargamento decomisado es droga que no llegará a las calles, que no dañará a tus hijos", se advierte en toda la campaña. Y el formato se repite en la mayoría de las dependencias.
"El gobierno busca llegar a la gente donde más puede afectarle y transmitir el mensaje de que en México también hay consumo", dice Cecilia Sayeg, del Instituto Ciudadano de Estudios sobre la Inseguridad (ICESI).
Con estos parámetros, Laura Islas, editora de la revista Etcétera, especializada en análisis de medios de comunicación, señala que se explica la creciente tendencia de concentrar el presupuesto en la televisión.
"Principalmente en las grandes cadenas de televisión que garantizan una cobertura nacional", destaca Islas. "Hay medios donde no se anuncian y eso no se ha podido regular, ha sido una de las grandes carencias en este tema".
La PGR, por ejemplo, invirtió el 54% del presupuesto durante la presente administración (de unos 2.4 millones de dólares) en televisión; el 15% en radio; el 18% en prensa escrita y el 13% en la producción y posproducción de los anuncios, siempre de acuerdo con el informe del IFAI.
En el reporte de este organismo se especifica que tan sólo en este año desembolsó en el primer semestre 214 mil dólares en Grupo Televisa y unos 200 mil dólares en TV Azteca; la PFP, por su parte, canalizó a ambas televisoras el 40% de su presupuesto para propaganda; PGR el 54%, y Sedena sólo reporta gastos pagados a Francisco de la Fuente Pérez y Octavio Rojas Paz, dos personajes desconocidos.
Entre los periódicos y grupos editoriales también hay predilecciones en el gobierno, una situación que la analista Islas considera fuera de control.
"Todavía existe la estrategia de boicotear económicamente a los medios que no hablan tan bien del gobierno", advierte.
El año pasado, según el IFAI, la PFP invirtió en los diarios Milenio alrededor de 93 mil dólares y en Reforma unos 68 mil dólares, ambos de corte oficialista; en El Universal, de postura centralista, 36,100 dólares, y en La Jornada (un diario abiertamente opositor), sólo 18 ,200 dólares.
En 2008, PGR y SSP han privilegiado a los diarios conocidos como Soles en la provincia, del empresario multimillonario Mario Vázquez Raña, en Michoacán, San Luis Potosí, Durango, Puebla, Veracruz y Yucatán.








