La salida de una figura clave en un acuerdo extrajudicial récord de 660 millones de dólares por los abusos sexuales cometidos por sacerdotes católicos ha puesto en peligro parte del trato que algunos de los demandantes consideran más importante que el dinero: la promesa de que la Arquidiócesis católica romana de Los Ángeles entregaría los archivos confidenciales de los sacerdotes acusados.
Más de un año después de haberse anunciado el acuerdo, la repentina autodescalificación por conflicto de interés de un juez retirado que había sido seleccionado unánimemente para revisar los archivos de los sacerdotes amenaza con dar marcha atrás en el frágil acuerdo alcanzado y podría enviar a ambas partes en el litigio de nuevo a los tribunales por meses. Al mismo tiempo, un abogado a quien la Iglesia le ha pagado para defender a los clérigos acusados está luchando por mantener esos archivos confidenciales —y los demandantes acusan a la arquidiócesis de Los Ángeles de usarlo como su apoderado.
Los desarrollos han estado afectando a las supuestas víctimas, quienes creen que los papeles de la Iglesia contendrán evidencia de fallas criminales cometidas por sus líderes.
El acuerdo extrajudicial en Los Ángeles —por mucho el más grande de la nación— está supuesto a cerrar el libro sobre la crisis de abusos de la Iglesia a nivel nacional que surgió en Boston en 2002.
"Muchos de nosotros, los sobrevivientes, fuimos a litigio para producir los documentos", dijo Esther Miller, una de los más de 500 demandantes incluidos en el acuerdo extrajudicial alcanzado el año pasado. "La gente quiere salir de esto y sanar, y ellos aún tienen un pie en el fuego. El dinero no hizo nada. Este sólo paga por costosas sesiones de terapia".
Los archivos personales de los sacerdotes en cuestión, tales como cartas, notas manuscritas y reportes de doctores y psicólogos —y el fiscal de distrito ha dicho que los inspeccionará para evidencia de crímenes una vez que se hagan públicos.
Cuando la Diócesis de Orange reveló decenas de miles de páginas de archivos similares en 2005, estos mostraron que dos funcionarios que encubrieron los abusos sexuales de curas durante años permanecían en altas posiciones de la Iglesia. Otras 800 páginas que se revelaron en Wisconsin este año mostraron que la Iglesia sabía de increíbles reportes de abusos por parte de un, cura pero no lo removieron.
Acuerdos extrajudiciales recientes en Davenport, Iowa, y Chicago también piden que se releven esos documentos privados y una batalla legal similar está llevándose a cabo en Portland, Oregon.
"Estos archivos y estos documentos implican la jerarquía, de ahí para abajo", dijo Jeff Anderson, abogado de los demandantes. "Es por eso que hemos tenido una larga y titánica batalla durante años. Hay secretos que se han mantenido por mucho tiempo".
Bajo un acuerdo extrajudicial anunciado en julio de 2007, la Arquidiócesis de Los Ángeles prometió revelar los archivos personales de los curas a la corte, lo cual luego asignaría al juez jubilado de la Suprema Corte de Justicia Edward A. Panelli para revisar cada uno. Panelli, cuyo nombre fue escrito en uno de los acuerdos extrajudiciales como mediador, decidiría cuáles documentos serían revelados y cuales no —y ninguno de sus fallos podría ser apelado.
Pero Panelli repentinamente se recusó a sí mismo este verano debido a que recibió un honor no especificado de la Iglesia Católica Romana, dijo Ray Boucher, abogado de la defensa. Panelli declinó un pedido de entrevista a través de su asistente y el abogado de la arquidiócesis, el abogado Michael Hennigan indicó que él no sabía por qué Penelli se había descalificado a sí mismo.
Ahora la arquidiócesis dice que si ambas partes no pueden llegar a un acuerdo para reemplazarlo, la pelea sobre los archivos podría regresar a un tribunal estatal, donde ambos lados podrían apelar cualquier orden sobre la liberación de los documentos.
Hennigan indicó que él cooperará con la búsqueda de un nuevo juez, pero no está seguro de que ambos lados puedan llegar a un acuerdo sobre alguien más.
Abogados de los demandantes esperan presentar una solicitud para comenzar ese proceso esta semana y dicen que no dejarán que la Iglesia dé marcha atrás en su promesa. Boucher, el abogado de los demandantes, dijo que si la Iglesia usa la autodescalificación de Panelli para bloquear la entrega de los documentos, él podría presentar una demanda.
Los temas relacionados con el acuerdo serán discutidos durante una audiencia hoy viernes.
"Tú, realmente empiezas a pensar si o no la arquidiócesis está actuando de buena fe", dijo Boucher. "Esto podría terminar en otros 10 años de litigio. Por suerte ya les pagaron a los clientes, pero en términos de pelear este asunto, no me voy a dar por vencido".
Boucher y los demandantes están también molestos porque un abogado que representa a casi tres docenas de curas está luchando por mantener los archivos confidenciales y ellos creen que la Iglesia está pagando sus honorarios.
El abogado Donald Steier argumentó en los documentos presentados en corte en enero pasado que sus clientes nunca acordaron un proceso que podría exponer sus récords privados.
También el abogado Steier argumentó que la corte ya no tiene jurisdicción para ordenar la entrega de los archivos privados de los sacerdotes porque las demandas han terminado.








