Los republicanos están contando con que la candidata vicepresidencial Sarah Palin será capaz de hacer lo que John McCain no puede: encantar a medio mundo, desde los conservadores cristianos hasta alguno que otro latino independiente o mejor aún, latina desencantada con la ausencia de Hillary Clinton de la boleta demócrata.
Hay incluso expertos muy serios, que no trabajan con la campaña de McCain, ésos ya se sabe lo que van a decir, que alegan que Palin puede ser muy atractiva para algunos votantes latinos.
Charles Dunn, decano de la Universidad Regent de Nueva York y ex funcionario republicano, dice que Palin servirá a McCain para "construir un mejor puente que el que ahora tiene con esa comunidad".
"Yo puedo verla entrando a los barrios latinos de Los Ángeles o Chicago y entusiasmando a los latinos", dijo Dunn.
"Su personalidad sonará familiar para ellos", agregó.
Palin, en sus pocas apariciones públicas desde ser seleccionada por McCain, ha demostrado ser una oradora animada, en apariencia simpática y abierta.
Su imagen y la "frescura" que proyecta (por no decir juventud, frente a la avanzada edad de McCain) es una carta que los republicanos parecen estar jugando muy abiertamente.
El propio director de campaña de McCain, Rick Davies, dijo al diario The Washington Post esta semana que "esta elección no es sobre los temas, es sobre la imagen que la gente se lleve de estos candidatos" a lo que la campaña de Barack Obama reaccionó inmediatamente diciendo que es McCain el que no está haciendo una campaña basada en los temas que le interesan a los estadounidenses.
"Esa es la vieja manera de hacer política que la gente quiere cambiar", dijo el director de la campaña de Obama, David Plouffe.
Por lo pronto, el encanto de Palin para los latinos tendrá que ser basado en personalidad, ya que poco se ha difundido hasta ahora de las posturas de la gobernadora de Alaska sobre temas como la economía, educación, salud, inmigración y otros que están en la mira de los votantes latinos.
Jaime Regalado, director del Centro Pat Brown de Estudios Políticos en Los Ángeles (Cal State), dijo que depende de la propia Palin, pero que desde luego "no bastará una o dos presentaciones en San Antonio o Los Ángeles para ganarse a los latinos, y a esas latinas que estaban con Hillary, quien tanto las cultivó. Ese apoyo no se dio de la noche a la mañana.






