La crisis por la falta de presupuesto estatal ha hecho que los pacientes con Medi-Cal que podrían acudir a su doctor de cuidados primarios opten por las salas de emergencia de los hospitales.
Ante esa realidad, la Asociación de Hospitales del Sur de California reporta que las salas de emergencia están sufriendo el efecto de esa situación desde que las clínicas comunitarias recortaron las horas de atención y algunos médicos en práctica privada no están aceptando pacientes nuevos con Medi-Cal.
Jennifer Bayer, portavoz de dicha asociación, explicó que los pacientes con Medi-Cal y los que no tienen seguro médico —que normalmente buscan atención primaria con proveedores locales— están acudiendo a las salas de emergencia porque no encuentran el cuidado que necesitan.
"Hemos visto un incremento significativo en las salas de emergencia de pacientes que pudieron haber sido atendidos por sus doctores primarios, y no tenemos duda de que se debe a los recortes que algunas clínicas han tenido que hacer por la falta de flujo de dinero proveniente de Medi-Cal", señaló Bayer.
Karen Hernández, una residente del Valle de San Fernando que tiene cobertura con Medi-Cal, dijo que llamó a su doctor de cabecera, pero que no podía atenderla ese mismo día. Entonces ella decidió acudir a la sala de emergencia del hospital Holy Cross, ubicado en Mission Hills.
"Salí temprano del trabajo para venir al hospital. No me siento bien, he estado con un fuerte dolor de estómago y no tengo dónde acudir", aseveró Hernández.
El hospital Holy Cross, uno de los cuatro nosocomios en el Valle de San Fernando catalogados por las autoridades de salud de California como centros médicos receptores de pacientes de bajos ingresos, indicó que la atención en la sala de emergencia se ha incrementado en 15%.
"El 28% de nuestros pacientes son beneficiarios de Medi-Cal… El estado nos debe más de cuatro millones de dólares desde el 24 de julio que dejó de pagar", manifestó Kerry Carmody, director ejecutivo del hospital Holy Cross.
Este centro médico es una corporación grande que puede recurrir a diferentes formas de financiamiento; sin embargo, hospitales como el centro médico Hollywood Presbyterian enfrentan graves problemas financieros, ya que alrededor del 50% de sus fondos provienen del programa Medi-Cal.
Jeff Nelson, director del centro médico Hollywood Presbyterian, señaló que el estado le debe al hospital 7.6 millones de dólares.
"Nosotros estamos atendiendo todos los pacientes independientemente de si pueden pagar o no. Estamos ofreciendo los mismos servicios, pero llegará un momento en el que no podremos continuar y tendremos que decidir qué cortar o qué cerrar", advirtió Nelson.
Aunque los hospitales del condado angelino no están siendo afectados por la crisis que ha generado la falta de presupuesto, Michael Wilson, portavoz del Departamento de Servicios del Condado de Los Ángeles, señaló que la situación de los hospitales privados preocupa a las autoridades.
"Estamos preocupados por la falta de fondos provenientes de Medi-Cal que enfrentan los hospitales privados. Si algún hospital cierra, agregaría una carga aún mayor al sistema de emergencias y hospitalario del condado", aseveró Wilson.
Carmody agregó que cualquier hospital que no soporte la crisis y cierre sus puertas, pondrá en riesgo la atención que prestan los demás centros médicos.
"Nosotros ya operamos al cien por ciento de nuestra capacidad diariamente; si algún otro hospital cierra, tendría un efecto dominó en el resto de los hospitales. Eso nos preocupa", acotó.
El incremento de pacientes que acuden a los hospitales surge mientras un reporte de National Health Foundation revela que el condado de Los Ángeles registra la menor cantidad de camas por población del estado, 0.9% de camas por cada mil habitantes.
En California, el promedio es de dos camas por cada mil personas y en todo el país es de cuatro camas por cada mil habitantes. California ocupa el lugar número 43 en relación con el promedio de camas disponibles en hospitales.







