Nueva York
– Conociendo que el Departamento de Educación está diseñando actualmente su plan capital 2010-2014, un grupo de alumnos, padres de familia y funcionarios electos de El Bronx enviaron ayer un claro mensaje sobre la urgente necesidad de construir escuelas en ese condado.La Coalición del Noroeste del Bronx exigió sobre las escalinatas de la alcaldía que se restituyeran 1,703 puestos en las aulas de todo El Bronx, los cuales estaban incluidos en los proyectos de construcción, pero se cortaron en la enmienda del año pasado del actual plan de construcción 2005-2009.
También pidieron que se abrieran 2,000 nuevas plazas en el Kingsbridge Armory y se encontraran instalaciones permanentes para el Leadership Institute con los recursos adecuados para garantizar el éxito de los estudiantes.
El Distrito 10 del Bronx es el tercero más sobrepoblado en el sistema de educación pública. Julia Ramírez, quien acaba de graduarse de Bronx International High School, relató los obstáculos que enfrentó a diario en su escuela el año pasado.
“Yo tenía clase de educación física una vez a la semana en la mañana, una hora antes de que empezaran las clases, porque compartimos el gimnasio con otras escuelas y no había espacio”, dijo Ramírez, agregando que en su ex escuela usan casas rodantes como salones de clase y algunos alumnos no tienen dónde sentarse.
Marge Feinberg, portavoz del Departamento de Educación, afirmó que están trabajando agresivamente para aliviar la sobrepoblación escolar en el Distrito 10, mencionando que ya encontraron un lugar para la Jonas Bronck Academy.
“Estamos evaluando las necesidades de capacidad en base a datos anuales de demografía y construcción de viviendas”, indicó Feingberg.
“En lugar de esperar a que la Guardia Nacional ceda el Kingsbridge Armory, estamos buscando activamente otros lugares (para construir escuelas) y en estos momentos hay 1,789 plazas en proceso para nivel primario e intermedio en El Bronx”, agregó.
Esa explicación no fue satisfactoria para el asambleísta José Rivera, quien ha venido luchando para que se construyan escuelas en ese gigantesco complejo militar.
“Estoy cansado de que utilicen a los de la Guardia Nacional como rehenes en este proceso. El estado dio el Armory a la ciudad bajo un acuerdo verbal de que ahí se hicieran escuelas”, señaló Rivera, quien teme que la ciudad busque realizar otra lujosa obra de desarrollo urbano en ese sitio.
Humberto.arellano@eldiariony.com



