El aroma de los tacos de asada, los puestos ambulantes, los jornaleros, los lavacoches, jardineros y albañiles que aparecen a la vista de cualquier conductor que recorra el condado de Los Ángeles son la muestra más palpable de que aquí, de cada diez habitantes, cinco vienen o descienden de personas que llegaron desde la frontera sur.
Un informe del Censo de Población de Estados Unidos reveló ayer que el Condado de Los Ángeles es la entidad con más latinos en toda la nación con 4.7 millones de habitantes de un total de casi 10 millones.
Sin embargo la presencia latina no se limita al rostro de trabajadores con más bajos índices de ingreso, ya que en muchas ciudades como Bell Gardens, Huntington Park, Lynwood, Cudahy o South Gate sus organismos políticos están compuestos mayormente por latinos y muchos de ellos inmigrantes.
Tal es el caso de Ramón Rodríguez, originario de Balparaizo, Zacatecas, México, quien llegó a Los Ángeles a los cuatro años y en diciembre del año pasado se convirtió en concejal de la ciudad de Lynwood, ubicada a unas 17 millas del centro de Los Angeles.
Lynwood, sin mucha diferencia con otras ciudades con mayoría latina, inició su transformación en los años 70 con el ingreso de población de habla hispana, pero no fue hasta los 90 que su primer residente latino Armando Rea se convirtiera en su representante.
Actualmente, la ciudad de casi 100 mil habitantes, cuenta con un cuerpo político compuesto por inmigrantes e hijos nacidos en Estados Unidos, todos de ascendencia hispana. Además, su población latina ha rebasado el 90% del total y ahora cuenta con la Plaza México, lugar donde cada año llega el cónsul mexicano a conmemorar la independencia de ese país.
"Hace unos 10 años, muchas de estas ciudades estaban gobernadas por anglos, aunque la población latina ya empezaba a ser mayoría. En los siguientes 10 años se dará la transformación política en todo el condado y a nivel estatal ya que considero que los latinos hemos despertado", expresó este concejal.
Long Beach, una de las ciudades más grandes del condado, con 466 mil habitantes y más del 50% latina, no ha seguido este tren todavía ya que a pesar de tener un alcalde hijo de inmigrantes, sólo la tercera parte de sus concejales son de origen latino.
La ciudad de Long Beach es la segunda más grande del condado y número 36 en toda la nación. Sin embargo, de sus diez concejales, solo uno es hispano. El resto son blancos no latinos y afroamericanos.
A nivel del condado, la representación latina no mejora ya que desde 1991 este grupo está representado por la primera y hasta ahora única supervisora latina: Gloria Molina, que por haber cinco supervisores proporcionalmente representa al 20% de la población. Sin embargo, la población hispana del condado alcanzó el 50%.
En uno de los sectores donde la comunidad latina parece no detener su crecimiento en en los medios de comunicación electrónicos. Mientras que a principios de los 90 esta comunidad sólo contaba con dos estaciones de radio, las emisoras de habla hispana ya suman más de 20, con siete canales de televisión.
Para Francisco Gutiérrez que ayer hacía sus compras ayer en Huntington Park, una de las ciudades más mexicanas del sur de California, ya venir a Estados Unidos no es lo mismo que antes.
"Ahora hay mas violencia aquí. Por un lado no ocupas mucho el español para comunicarte, pero por otro lado, las ciudades donde está la raza son las más violentas y tristemente, las más sucias", expresó este inmigrante de Colima que llegó a Estados Unidos en 1963.
De acuerdo con información del Sheriff de Los Ángeles, en el condado existen aproximadamente 500 pandillas latinas y unas 260 afroamericanas, que se manejan en las comunidades de más bajos recursos donde los jornaleros, lavacoches, albañiles, vendedores ambulantes y el seductor aroma de tacos de asada se percibe a toda hora.





