Sarah Palin ha saltado de la noche a la mañana al escenario político nacional, tras ser seleccionada como compañera de fórmula del senador John McCain.[Fotos: AP y EFE]
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Análisis

Las opiniones pueden variar un poco de un lado y del otro, pero todas coinciden en algo: la selección de la gobernadora de Alaska, Sarah Palin, como compañera de fórmula de John McCain, es una verdadera sorpresa.

"Fue inesperado, sin duda", afirma Jaime Regalado, director del Instituto de Política Pat Brown, de Cal State Los Ángeles. "Como lo entendemos la mayoría, McCain es particularmente vulnerable en ciertos grupos, como las mujeres; creo que buscó a un candidato que estratégicamente tuviera influencia entre los votantes independientes".

Regalado considera que el nombramiento de Palin puede enviar un mensaje a las mujeres y a los demócratas independientes que apoyaban a Clinton y que no respaldan a Obama, así como a los republicanos que no están de acuerdo con las políticas del presidente George W. Bush y que no terminan de estar convencidos con la dirección de McCain.

"Sin embargo, es una estrategia riesgosa para McCain ir con alguien sin una trayectoria vistosa, proveniente de un estado sin mucha población, con pocos votos electorales y que nadie conoce. Se ve como una decisión apresurada y no veo en ella la manera de alcanzar el voto latino que McCain necesita en estados cruciales", agregó.

Eric Morris, profesor de la Universidad Estatal de Missouri especializado en campañas políticas, consideró que la selección de Palin pone en evidencia a un McCain que usó como uno de sus principales argumentos en contra de Obama su juventud y su falta de experiencia.

"Se ve como una decisión rara; McCain, más que Obama, es alguien que ofrece la idea de ser presidente desde el primer día debido a su experiencia", comentó. "La elección de un vicepresidente a veces puede dañarte más de lo que te ayuda, porque si eliges mal, eso es una evidencia de que tomas decisiones errs, y la gente quiere estar segura de que sabes elegir".

"Esta es una nominación que va a añadir entusiasmo a los republicanos por haber logrado lo que los demócratas no pudieron, que es nominar a una mujer como vicepresidenta", dijo por su parte Arturo Vargas, director de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Elegidos y Nombrados (NALEO). "Es una novedad para ellos que además sea alguien tan joven, más joven que Barack [Obama, el candidato demócrata a la presidencia]".

Vargas reconoció que el nombramiento de Palin no fue realizado con la idea de atraer al electorado hispano, un área en la que McCain podría tener cierta debilidad. Sin embargo, consideró que para los latinos aún no hay claridad sobre la fórmula que constituirá una mejor opción.

"Tenemos que ver las campañas de las próximas semanas, que son las verdaderas", djo Vargas. "En las primarias ambos hicieron campaña ante sus propios partidos; ahora será ante todo el mundo, y tradicionalmente en las campañas generales los candidatos cambian sus posiciones; siempre se mueven hacia el centro, que es en donde se encuentra el votante latino".

Por su parte, Gastón Espinosa, profesor asistente del Colegio Claremont McKenna, especializado en temas de política y religión, consideró que la nominación "fue un movimiento innovador y potencialmente inteligente, en el sentido de que Palin podría ayudar a McCain a alcanzar a las mujeres, a la gente joven, a las madres y a la gente prolife".

"Puede ser difícil el tema de la experiencia, pero de hecho sí tiene más que Barack Obama en cuanto al gobierno de un estado", añadió. "El Partido Demócrata va a responder a esta nominación con todo lo que pueda y van a ser muy críticos con él".

Los analistas coincidieron en recordar que Palin no es la primera mujer que es nominada a la vicepresidencia. En 1984, la entonces congresista por el Partido Demócrata, Geraldine Ferraro, fue elegida por el entonces candidato demócrata a la presidencia Walter Mondale.