Mujeres latinas: como todo el mundo sabe, hace falta tener apoyo económico para ganar elecciones. Cuesta dinero, contante y sonante inscribirse como candidato, organizar, registrar votantes, por no decir hacer publicidad, cartelones, avisos, etc. Ayer, en el contexto de la Convención Nacional Demócrata, un grupo de mujeres latinas lanzaron el primer PAC o Political Action Comittee (Comité de Acción Política) diseñado exclusivamente para impulsar a latinas a puestos de gobierno.
"Somos 60% de los votantes latinos y sólo tenemos seis congresistas (entre un total de 435)", dijo Ingrid Durán, una de las ideólogas del grupo. Catherine Pino, una empresaria de Washington, dijo que este va a ser el primer grupo nacional de impulso a candidatas latinas y que tiene el respaldo de numerosas mujeres de negocio, y de las congresistas latinas, varias de las cuales estaban presentes en el evento.
Linda Sánchez, una de las congresistas más jóvenes y representante de Los Ángeles, habló el martes en el podio de la convención, y aprovechó para ilustrar las dificultades y prejuicios que aún enfrentan las mujeres latinas que llegan a altos niveles de poder. La congresista contó que en un elevador del Congreso se encontró a dos hombres anglos, mayores de edad que, al verla, a pesar de su traje profesional y su prendedor que la identifica como miembro del Congreso le preguntaron: "¿Y en la oficina de quién trabaja usted?
Sánchez, quien es una de las congresistas que participó y contribuyó con el lanzamiento del nuevo comité, llamado alusivamente PODER PAC, comentó ayer que "uno no sabe si la gente no te toma en serio porque eres mujer, joven o latina, pero cuando yo llegué al Congreso tenía 33 años y me topaba con esa actitud todo el tiempo".
La solución, dice Sánchez, hermana de Loretta, también congresista, es "trabajar y producir resultados y entonces te comienzan a respetar".
Pero antes de llegar allí, las latinas interesadas en política deben tener los recursos necesarios para ganar y este PAC tiene toda la intención del mundo de poner a las mujeres en puestos de poder. Como dijo Pino, "queremos elegir, desde miembros de la Junta Escolar, hasta eventualmente, una presidenta del país".
Veremos cuánto tiempo lleva esto último. Para mí que unos cuantos años. Quizá décadas.
Más que trabajo: como se podrán imaginar, no todo es business en este tipo de megaeventos. Hay una buena dosis de entretenimiento, aunque habemos algunos que rara vez podemos aprovecharlo por falta de tiempo o de energía cuando se acaba el trabajo, que es nunca.
Fiestas, comilonas, bailes, festivales de cine, de todo hay en esta convención. Sin ir más lejos, en los pabellones de prensa que están afuera del Pepsi Center —desafortunadamente algo lejos de donde estamos con mi colega Maribel Hastings— hay respectivos bares donde los periodistas pueden beber lo que quieran y cuanto quieran. Como se imaginarán, los llamados media lounges están siempre llenos hasta reventar. Hay poca comida, pero mucha bebida. No todo es trabajo en esta vida.



