DENVER, Colorado.— Hillary Clinton, quien alguna vez se perfiló como la segura nominada presidencial demócrata, cerró anoche el capítulo de su histórica contienda instando, de manera ferviente y directa, a sus seguidores y a su partido a cerrar filas por Barack Obama.
"Si votaron por mí o por Barack Obama es hora de unirnos como un solo partido y con un solo propósito. Estamos en el mismo equipo. Esta es una batalla por el futuro y una batalla que tenemos que ganar", dijo Clinton.
"Barack Obama es mi candidato y tiene que ser nuestro presidente", afirmó la senadora en su anticipado discurso con el cual los demócratas esperan pasar la página de la contienda Obama-Clinton, a fin de centrarse en la lucha contra el aspirante presidencial republicano, John McCain.
Clinton saboreó la estruendosa bienvenida que recibió de la concurrencia que portaba cartelones en los que se leía "Hillary" y que entre vítores y aplausos no la dejaban comenzar a hablar. Algunos tenían lágrimas en sus ojos. La presentó su hija Chelsea, mientras su esposo Bill Clinton la aplaudía. Si existe animosidad por la tensa contienda demócrata, al menos en el discurso no se puso de manifiesto.
A sus más fervientes seguidores les dijo: "Tienen que preguntarse: ¿Estuvieron en esta campaña sólo por mí?", o para mejorar la nación.
La senadora recordó a la concurrencia y al país por qué ella buscó la presidencia. Entre otras cosas, dijo: "Para que Estados Unidos vuelva a ser una nación de inmigrantes y de leyes".
Tras enumerar todos los temas, declaró: "Por esas razones busqué la presidencia, por esas razones apoyo a Barack Obama y por esas razones ustedes también deben apoyarlo".
También enfiló sus cañones contra McCain: "John McCain es mi colega y amigo. Ha servido a nuestra nación con honor y coraje. Pero no necesitamos otros cuatro años de los pasados ocho años", afirmó la senadora.
Las agendas de McCain y Bush son tan idénticas que "tiene sentido que George Bush y John McCain estén juntos la semana entrante en las Ciudades Gemelas (sede de la Convención Republicana). En estos días resulta muy difícil distinguirlos", bromeó la senadora.
Su discurso se produjo en el 88 aniversario del sufragio de la mujer en Estados Unidos. Clinton aspiraba a convertirse en la primera presidenta hasta que la candidatura de Obama cambió de momento el curso de sus planes.
La alocución de la senadora fue esperada con ansia, sobre todo por sus seguidores, varios de los cuales aseguran que no votarán por Obama y, en casos extremos, dicen que votarán por el aspirante presidencial republicano.
Como se esperaba, la campaña del senador de Arizona, John McCain, ha echado mano de los ataques que Clinton lanzó contra Obama en las primarias en sus propios comerciales contra el senador de Illinois.
Asimismo, McCain despachó a esta ciudad a figuras republicanas como sus ex contrincantes Mitt Romney y Rudolph Giuliani para recalcar que Obama, según ellos, no está preparado para la presidencia.
Hoy miércoles se realizará el voto (roll call) para sellar la nominación de Obama y al cierre se afinaban los detalles para la conducción del mismo, evitando la percepción de divisiones.
Clinton, quien acumuló 18 millones de votos durante las primarias, fue pasada por alto por Obama como compañera de fórmula, en momentos en que el senador espera que su partido emerja unido de la convención para garantizar que los demócratas estén lo suficientemente entusiasmados para salir a las urnas en cifras récord.
Tras su salida de este ciclo electoral hay muchas expectativas sobre el futuro político de la senadora y la posibilidad de que vuelva a aspirar a la nominación presidencial.
El discurso de Clinton cerró la segunda noche de la convención, pero fue el ex gobernador de Virginia, Mark Warner, quien pronunció el discurso central. Fue el mismo espacio que le tocó a Obama en 2004 en la Convención Nacional Demócrata en Boston, Massachusetts, cuando buscaba el escaño al Senado que finalmente ganó.
Warner es un demócrata moderado conocido por trabajar de forma bipartidista y varias figuras demócratas cuestionaron que se le asignara el discurso porque deberían, dijeron, acrecentar los ataques en contra de McCain.
"En este momento crítico de nuestra historia tenemos una oportunidad para hacerlo bien", y el statu quo que supone McCain, dijo, no es la salida.
Asimismo, cuando parte del tema de la convención se dedicó a la economía, fue evidente que los demócratas comenzaron a intensificar el tono de sus ataques contra McCain.
La congresista demócrata de Nueva York, Nydia Velázquez, quien preside el comité cameral de Pequeñas Empresas, dijo que McCain, como George W. Bush, supondrá un tropiezo a las oportunidades empresariales de las mujeres y de los pequeños negocios. Nadie, dijo, "puede darse el lujo de más de lo mismo con John McCain".
"Mis hermanos y hermanas, Sí se puede. A votar por Barack Obama noviembre cuatro", dijo Velásquez quien apoyaba a Clinton.
Xavier Becerra, congresista demócrata de California y asistente de la presidenta de la Cámara Baja, Nancy Pelosi, también enfatizó las "fallidas" políticas económicas de Bush que McCain continuará.
"Hay un dicho en el que siempre he creído: dime con quién andas y te diré quién eres. En enero de 2009 finalmente tendremos un líder que caminará con nosotros: el próximo presidente de Estados Unidos: Barack Obama", dijo Becerra.
Otra congresista demócrata de California, Linda Sánchez, también declaró que Obama sabe de las necesidades económicas de las familias trabajadoras y ofrece soluciones reales.








