WASHINGTON, DC.— El poder del vicepresidente Dick Cheney ha redefinido un puesto que a lo largo de la historia ha pasado de insignificante a influyente y que acapara hoy la atención en EEUU, a la espera de que Barack Obama anuncie a su compañero de fórmula.
Se prevé que el "presidenciable" demócrata dé a conocer el nombre de su pareja política antes de la convención del partido el próximo lunes en Denver,Colorado.
Su rival John McCain también tiene que mover ficha, aunque su margen es algo mayor, ya que la convención republicana no comienza hasta la primera semana de septiembre en Minesota.
Los nombramientos han generado una enorme expectación, y es que la vicepresidencia ya no es "el cargo más insignificante ideado por el hombre" como la definió John Adams, quien estrenó el puesto con el primer presidente del país, George Washington (1789-1797).
John Nance Garner, "segundo" de a bordo entre 1933 y 1941 con Franklin D. Roosevelt, comparó la relevancia con la de una escupidera y Harry Truman, número dos también con Roosevelt y quien lo sustituyó a su muerte, aseguró que sus cometidos no iban más allá de "asistir a bodas y funerales".
La mayoría de los historiadores coincide en que el puesto adquirió una mayor relevancia durante la presidencia de Jimmy Carter (1977-1981), quien fue el primero en dar a su segundo, Walter Mondale, una oficina en la Casa Blanca.
"Desde Mondale la vicepresidencia ha sido una posición muy significativa", dijo Joel Goldstein, profesor de la Universidad de Saint Louis (Misuri) y autor de "La vicepresidencia moderna- la transformación de una institución política".
La oficina dio a Mondale y a sus sucesores un preciado acceso directo al presidente.
Con Cheney, a quien se cita como el vicepresidente más poderoso en la historia de EEUU, este cargo ha ido un paso más allá y el "subalterno" se ha convertido en una verdadera pareja en eso de gobernar.
"Ha asumido un gran protagonismo y resulta improbable que esa situación vaya a cambiar", dijo Darrell West, director de estudios gubernamentales del Brookings Institution, en Washington. West indicó que el presidente tiene muchas cosas entre manos y necesita "un asesor en quien confiar".
El experto recordó, en ese sentido, la "dramática" influencia de Cheney en la política exterior. El actual vicepresidente fue uno de los principales defensores de la invasión de Irak en marzo de 2003.
Goldstein dice dudar de que el próximo vicepresidente vaya a ser tan poderoso como Cheney, pero apunta que "cualquier presidente con buen criterio utilizará a su número dos para asegurar el éxito de su mandato".Según la Constitución, el vicepresidente tiene solo dos responsabilidades- es presidente del Senado, aunque solo vota en caso de empate y asume las funciones del presidente en caso de incapacidad o muerte.
Un total de nueve vicepresidentes, entre ellos Truman, Lyndon Johnson y Gerald Ford, asumieron las riendas de la Casa Blanca tras la muerte o dimisión del máximo mandatario.
Otros cinco utilizaron el puesto como trampolín para la presidencia, al competir por el cargo al finalizar el mandato del presidente de turno. En ese grupo se encuentra George H.W. Bush, padre del actual inquilino de la Casa Blanca, y Richard Nixon, quien, no obstante, no lo consiguió en su primer intento.
El nombre del próximo "afortunado" sigue siendo un secreto aunque los favoritos demócratas son los senadores Joe Biden (Delaware) y Evan Bayh (Indiana). En el frente republicano: el ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney, el gobernador de Minesota, Tim Pawlenty, y el ex gobernador de Pensilvania Tom Ridge.






