MÉXICO, D.F. (EFE).— Los presidentes de Honduras, Manuel Zelaya, y de México, Felipe Calderón, coincidieron ayer en que la inmigración debe ser protegida como un derecho humano, y lamentaron las políticas restrictivas que mantienen en la materia Estados Unidos y la Unión Europea (UE).
Ambos mandatarios celebraron un encuentro privado en la residencia oficial de Los Pinos durante la visita de trabajo a México que hasta mañana realiza Zelaya a este país.
Tras la reunión ofrecieron un mensaje conjunto en el cual el presidente centroamericano recordó que "emigrar es un derecho, no un delito", y que "está ligado a la historia de la humanidad y de las sociedades", por lo cual debe estar mejor protegido.
Zelaya explicó que Honduras se unía "de muy buena forma a los planteamientos de México en el tema de los emigrantes frente a esta resolución de la UE que ha dolido tanto a América Latina y a la conducta de EEUU", cuyo gobierno no ha sido capaz de impulsar una reforma migratoria integral durante los mandatos de George W. Bush.
Calderón reiteró el compromiso de México "con el respeto a los derechos humanos de los trabajadores migrantes" y su disposición a acabar con los abusos que cada año sufren miles de indocumentados centroamericanos que cruzan este país hacia EEUU, unos 400 mil cada año.
"Hemos reiterado nuestra disposición para prevenir los casos de abuso y violación de derechos que se puedan dar en nuestra frontera sur", apuntó Calderón.
Recordó que el pasado 21 de junio el Congreso de México aprobó diversas disposiciones legales que despenalizan la migración indocumentada en este país.
Además e conjunto ambos mandatarios señalaron que intensificarán "la cooperación para prevenir y combatir el tráfico ilícito de migrantes y la trata de personas", e indicaron que tratarán de garantizar "la plena protección y atención a las víctimas de estos delitos".
También se felicitaron por la aplicación satisfactoria del Memorándum de Entendimiento entre los gobiernos de México, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, suscrito en mayo de 2006, que impulsa la repatriación digna, ordenada, ágil y segura de indocumentados centroamericanos vía terrestre.
En el comunicado ambos presidentes refrendaron el compromiso de sus gobiernos de intensificar esfuerzos para combatir el crimen organizado trasnacional, un asunto que abordarán en el III Diálogo Centroamérica-México sobre Seguridad Democrática que se celebrará el 11 de septiembre en la capital mexicana.
Esta noche está previsto que los dos asistan a un encuentro clasificatorio para el Campeonato Mundial de Futbol de 2010 en Sudáfrica, que comenzará a las 8:00 de la noche, hora local (1:00 de la mañana, hora del meridiano de Grenwich del jueves) en el estadio Azteca de la capital mexicana.





