Luego de dar a conocer las nuevas directrices para la revisión de aparatos electrónicos al cruzar la frontera, el Departamento de Seguridad Interna (DHS) estará revisando con más frecuencia las computadoras portátiles (laptops) de quienes entren al país.
El pasado 16 de julio el DHS reveló un memorándum interno en el que establece las políticas para revisar, decomisar y compartir la información de diferentes documentos y aparatos electrónicos que pudiera ser interés para salvaguardar la seguridad nacional.
Las políticas de revisión de información en la frontera está dirigido a los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y establece la facultad de los inspectores aduanales para examinar documentos, libros, panfletos y otro tipo de material impreso, así como computadoras, discos duros y otros aparatos electrónicos donde se pueda almacenar información digital.
"El revisar documentos y aparatos electrónicos es una herramienta crucial para detectar información relacionada con terrorismo, narcotráfico y otros asuntos de seguridad nacional", señaló el DHS.
Las nuevas directrices del DHS causaron preocupación en grupos defensores de los derechos civiles, ya que se establece que la revisión puede ser arbitraria y sin que haya sospecha alguna, además de que la información puede ser copiada y compartida con otras agencias federales.
"La Unión Americana para las Libertades Civiles (ACLU) está muy preocupada por la violación a los derechos de privacidad y libre expresión al hacerse esas revisiones de computadoras portátiles y el copiado de la información", dijo Andrea Guerrero, directora de políticas de ACLU en San Diego.
El gobierno federal, consideró, estaría una vez más catalogando en estereotipos a los ciudadanos y colocándolos en una especie de "lista negra".
"Este es otro intento de violar esos derechos de privacidad y libre expresión, lo han hecho antes y lo hacen ahora otra vez, porque una vez que tengan esa información no hay límite de lo que puedan hacer con ella", dijo Guerrero.
Actualmente, señaló, el gobierno federal tiene en algún tipo de "lista negra" (watchlist) a aproximadamente un millón de ciudadanos.
"No habíamos tenido a tantas personas en esa watchlist desde los tiempos del presidente Richard Nixon", comentó.
Verónica Valdez, portavoz del DHS, aseguró que las revisiones a pasajeros con laptops han sido muy pocas, considerando que durante el año fiscal 2007 se tuvieron alrededor de 400 mil visitantes en Estados Unidos. "El número es tan bajo que no tengo el dato exacto", dijo.
Aseguró que las revisiones no van a ser incómodas, pero no dejó en claro cómo se determinará a quién se va a revisar.
"No se hacen a todo mundo, es por la manera como actúan, si encontramos cosas en su equipaje, alguna alerta, le hacemos la revisión secundaria, y es una cosa legal, podemos encontrar pornografía infantil, información sobre terrorismo, de eso es básicamente de lo que se trata", dijo la vocera del DHS.
Para Peter Bibring, experto en cuestiones de privacidad e intromisión del gobierno en los asuntos personales de ACLU, las directrices establecidas por el DHS permiten revisar todo tipo de aparatos, teléfonos celulares, cámaras digitales, iPods y laptops, sin justificación y retenerlos.
Calificó de ridícula esa revisión, ya el correo postal de primera clase no puede ser revisado y por ese medio muy fácil se puede enviar información de todo tipo."Esto sólo va a afectar a los viajeros ordinarios", criticó Bibring.





