- Destacan la liberación de Ingrid Betancourt
- Ingrid Betancourt abraza a sus hijos
- Betancourt estará en París mañana viernes
PARIS (AP) _ Enormes retratos de la ex candidato presidencial colombiana Ingrid Betancourt han adornado durante años las alcaldías francesas en recuerdo de su cautiverio a manos de guerrilleros.
El jueves, sus simpatizantes preparan una concentración ante la alcaldía parisiense, colocando una banderola ante su retrato, con la leyenda "Liberada".
La operación militar colombiana que logró el miércoles la liberación de la doble ciudadana franco-colombiana y otros 14 rehenes trajo muestras de júbilo y lágrimas de felicidad a toda Francia, que encabezada por el presidente Nicolas Sarkozy y miles de simpatizantes buscaba su liberación desde hacía tiempo.
La primera plana del diario Le Figaro, y las de otros rotativos, hicieron alusión a su liberación, muchas veces solamente con la palabra "Libre". En Colombia, Betancourt dijo que planeaba viajar a Francia el jueves.
Hubo un poco acostumbrado acuerdo político entre el gobierno de Sarkozy y el de su predecesor Jacques Chirac respecto a mantener la presión internacional en favor de la liberación de Betancourt.
"La primera lección que he recibido de esto es que la presión internacional funciona", dijo la ministra de Derechos Humanos Rama Yade a la radiodifusora RTL. El alcalde socialista de París, Bertrand Delanoe, quien suele criticar al actual gobierno conservador, elogió ahora a Sarkozy y Chirac.
Las noticias de su liberación tuvieron su mayor impacto en sus hijos, Melanie y Lorenzo, quienes viven en Francia e iban camino a Bogotá a reunirse con su madre, en su primer encuentro desde que fue secuestrada en el 2002, mientras realizaba su campaña para la presidencia de Colombia.
Melanie estaba casi sin aliento al hablar con la prensa en el palacio presidencial la noche del miércoles, calificando con voz temblorosa la liberación de su madre como "despertar de una pesadilla".
"Merci, merci", agradeció en francés al tiempo de pedir que no se olvide a los otros rehenes de la guerrilla colombiana en sus campamentos en la selva.
"Es difícil encontrar palabras", dijo su hermano, quien sonrojado por la emoción dio las gracias "a todo el mundo" por la liberación de su madre.








