La caída de la venta de casas, los reportes negativos de los fabricantes de carros y la noticia de que aumentaron las solicitudes de beneficios de desempleo profundizaron ayer el pesimismo generalizado por la economía, provocando una caída de tres dígitos en el Dow Jones en las primeras horas de intercambios.
En el mercado inmobiliario, la Asociación Nacional de Corredores de Bienes Raíces (NAR) informó que las transacciones de casas ya existentes cayeron 2.6% en junio, llegando a 4.86 millones en comparación con 4.99 millones en mayo, y 15.5% menos de los 5.75 millones de inmuebles vendidos en junio del año pasado.
El presidente de la NAR, Richard Gaylord, dijo que un sondeo reciente elaborado por Realtors, entidad vinculada a esa asociación, muestra que casi una cuarta parte de los potenciales compradores de casas prefiere mantenerse al margen esperando que los precios bajen aún más, mermando en consecuencia el movimiento en el sector.
La crisis inmobiliaria ha alcanzado niveles nunca vistos desde los años 90 y aun los analistas más optimistas pronostican que la industria no va a recuperarse antes de mediados del próximo año.
De acuerdo con RealtyTrack, la cantidad de viviendas embargadas en junio fue aproximadamente el triple del registrado hace un año. Según datos de Greenlining Institute, una organización sin fines de lucro que aboga por expandir el crédito a los sectores menos privilegiados, tres millones de propietarios corren el riesgo de que su casa sea embargada por el banco en los próximos meses.
El precio promedio de venta de una casa en el país llegó a 215 mil dólares en junio, una depreciación de 6.1% respecto al año pasado.
"Lo único que impide que los mercados financieros experimenten un colapso como el ocurrido en 1929 son las operaciones de rescate del gobierno", dijo Robert Pollin, fundador del Instituto de Investigaciones sobre Economía Política, con sede en Washington ,D.C.
Timothy F. Geithner, presidente y CEO de la Reserva Federal de Nueva York, dijo ayer que el sistema financiero está trabajando para mejorar su capacidad de resistir presiones, crear mecanismos que absorban los riesgos de insolvencia y reducir las vulnerabilidades.
Por otro lado, el Departamento de Trabajo dio a conocer que la cantidad de solicitudes de ayuda para el desempleo en la semana que terminó el 19 de junio, ascendió a 406 mil, 34 mil solicitudes por arriba de la semana anterior, mostrando que el mercado laboral aún dista mucho de estabilizarse en el país, donde la tasa nacional de desempleo se ubicó en 5.5% en junio (en California subió un punto decimal, quedando en 6.9%). También en la esfera laboral el nuevo salario mínimo federal pasó ayer de 5.85 a 6.55 dólares la hora.
Se trata de un incremento por fases que deberá completarse el próximo año, al subir a 7.25 la hora. "Aun con estos incrementos, lo cierto es que el salario mínimo será inferior al de 11 estados [incluyendo California] y el Distrito de Columbia", dijo Mary Gable, del Economic Policy Institute (EPI).
Una de las noticias negativas de ayer se encuentra en el reporte financiero de Ford para el segundo trimestre del año. El fabricante declaró pérdidas por valor de 8,700 millones de dólares, haciendo de éste el trimestre más desastroso de su historia.
La compañía anunció una nueva estrategia, cuyo eje principal será la fabricación intensiva de carros pequeños e híbridos; la introducción en el mercado estadounidense de seis modelos de bajo consumo de combustible que distribuye en Europa; la conversión de tres plantas de camiones y todoterreno (SUV) para fabricar carros pequeños, así como la duplicación para 2011 de la capacidad de toda la planta en Norteamérica para producir carros de cuatro cilindros.
"Estamos adoptando acciones decisivas en respuesta al cambiante entorno comercial y estamos absolutamente comprometidos a seguir los cuatro elementos de nuestro plan de transformación empresarial", declaró Allan Mulally, el presidente y CEO de Ford ayer durante la entrega del reporte financiero.
Para esta misma época del año pasado, Ford había informado de ingresos netos de 750 millones de dólares y en el primer trimestre del actual impresionó a muchos al revelar utilidades por 100 millones.
La carambola de malas noticias financieras de ayer se tradujo en una caída de casi 300 puntos en el índice industrial Dow Jones, con lo que los repuntes de las dos jornadas anteriores —una ganancia de 165 puntos— quedaron borrados.





