MÉXICO, D.F.— Uno de los principales mandos operativos de Ismael "El Mayo" Zambada, líder del cartel de Juárez, encargado de transportar del sur al norte de México la cocaína procedente de Colombia, se fugó ayer del Reclusorio Preventivo Oriente del Distrito Federal, donde cumplía una condena de 38 años de prisión.
Luis Gonzaga Castro Flores, de 36 años y 1.80 metros de estatura, recibía los aviones cargados de droga en diversas pistas de Campeche y Tabasco, en el sureste del país, y una vez que aterrizaban, la transportaba en camionetas por territorio mexicano hasta Estados Unidos.
Funcionarios del sistema penitenciario local informaron que la notificación sobre la desaparición de Castro Flores —que ingresó en el reclusorio en julio de 2003— se dio el jueves poco antes de la media noche, pero se declaró formalmente prófugo cuatro horas después tras una búsqueda infructuosa en los alrededores del reclusorio.
Las primeras hipótesis apuntan a que el éxito de la huida del narcotraficante se debe a la complicidad del personal de custodia y autoridades del reclusorio, por lo que fueron sometidos a interrogatorios para deslindar responsabilidades.
La noche de la fuga, el personal de vigilancia aseguró al director del penal, Rubén Fernández, que no había ninguna novedad, pero unas horas después se reportó la fuga.
Castro Flores es un reo considerado de perfil peligroso, ya que el delito contra la salud es considerado de orden federal.
Por tales motivos, las autoridades de la Ciudad de México habían solicitado constantemente el traslado de este y otros 115 presos a penales de alta seguridad.






