El número de pacientes mayores de 50 años que viven con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y con el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida) en Estados Unidos casi se duplicó en los últimos tres años, debido a nuevos y más avanzados métodos de terapia y a factores socioculturales.
En efecto, según datos del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), actualmente en Estados Unidos existen alrededor de 78 mil pacientes infectados en la nación, alrededor de 41 mil casos más que los registrados en el año 2005.
En California, el Departamento de Salud Pública (CDPH), reveló que hasta el 30 de junio de este año, el número total de pacientes era de 179,954, de los cuales poco más de 21,340 eran mayores de 50 años. De dicha cantidad, 3,842 eran pacientes hispanos.
En 2004, el número aproximado de pacientes en California fue de 162,760, de los cuales 18,660 eran personas mayores de 50 años, reportó CDPH.
Datos del Departamento de Salud Pública del condado de Los Ángeles indican que en la región, de los alrededor de 64,785 casos registrados a la fecha, poco más de 34 mil son personas por encima de los 50 años de edad.
"Entre los residentes de la zona que han sido diagnosticados con sida, la proporción de latinos mayores de 50 años ha incrementado gradualmente comparado con otros grupos", indicó Trista Bingham, jefe de la unidad de seroepidemiología del programa de epidemiología del condado de Los Ángeles. "En 2002, los latinos representaban el 28% de todos los pacientes mayores de 50, mientras que en 2007 representaron el 30%".
En el condado de Orange, de las 3,662 personas que viven con el mortal virus, 827 son mayores de 50 años, aseguró Howard Sutter, portavoz del condado, mientras que en la región de Riverside, la cifra alcanzó los 500 pacientes.
Según expertos, el incremento se debe a que los médicos están detectando la portación del virus con más frecuencia que antes y a que los métodos de terapia para combatirlo cada vez son más y mejores.
Sin embargo, y de acuerdo con un estudio elaborado por el condado de Riverside, algunos de los factores que han hecho proliferar la portación del virus incluyen la falta de información, el miedo de discutir temas sexuales abiertamente, las medicinas que combaten la disfunción erectil y a la soledad que viven algunas mujeres divorciadas o viudas que se niegan a métodos de prevención.
"Es una combinación de factores que está afectando a una generación que erróneamente se consideraba segura", comentó Victoria Jáuregui-Burns, coordinadora del programa VIH/sida del condado de Riverside.
Maury Manliguis, funcionario de salud del condado de San Bernardino, en donde el 11% de los pacientes con sida son mayores de 50 años, añadió que muchas personas mayores aún desconocen los riesgos de tener relaciones sexuales sin anticonceptivos debido al factor generacional.
"Muchos todavía piensan que como no se han infectado a los 40 ó 45 años, ya no se van a infectar. El sida se puede presentar a cualquier edad y no conoce de religiones, razas o preferencias sexuales", dijo. "Por consiguiente, se exhorta a las personas a hacerse la prueba inmediatamente, si es que no lo han hecho".
Según expertos, el uso de medicinas populares, como Viagra, también estaría haciendo proliferar el contagio, ya que aumenta la actividad sexual de las personas. Pese a que la mayoría de los contagiados son hombres homosexuales blancos, reportes indican que las mujeres están cada vez más propensas.
Eso se debe a que las mujeres divorciadas, solteras o viudas mayores de 50 años se han convertido en el segmento de mayor crecimiento en el área de citas amorosas, según estadísticas del sector salud.
Aunado a la ignorancia, al factor tabú sobre temas sexuales y a que muchos doctores se niegan a proveer pruebas de VIH a personas mayores, el índice de infectados podría continuar en aumento, agregó Manliguis.
Reportes médicos revelan que en ocasiones y pese a las pruebas de sangre, detectar el virus puede ser confuso, ya que las personas mayores tienden a tener el sistema inmunológico más debil, por lo que padecer enfermedades como diabetes, artritis y condición cardiaca es común. Además, a la vejez suelen acompañarla la fatiga y la pérdida de peso y memoria, por lo que podría resultar en el mal diagnóstico.
Los expertos aseguran que el índice de personas que viven con la enfermedad —descubierta a principios de los 80 y que desde entonces ha cobrado la vida de más de 25 millones de personas alrededor del mundo— podría ser mayor, debido a que las dependencias federales sólo cuentan con información que data de 2006.
Como método de prevención, los expertos exhortan a las autoridades a desarrollar nuevos programas destinados a las personas mayores en su propio medio ambiente e idioma.








