BOUND BROOK, N.J.

— Con un rotundo no, el Concilio Municipal de Bound Brook y el alcalde de esa ciudad recibieron la propuesta legislativa de uno los concejales que hubiera exigido documentos de permanencia para alquilar una vivienda.

La propuesta —sometida la noche del martes por el concejal James Lefkowitz— fue discutida acaloradamente por los asistentes a la reunión, donde se la calificó como “una medida para implementar el perfil racial dentro de los residentes de la ciudad”.

Carmen Salavarrieta, activista comunitaria, dijo al terminar la sesión sentirse “muy satisfecha con el alcalde y las personas que se opusieron a esta medida con la que sólo se pretendía perseguir a los inmigrantes y crear miedo dentro de la población latina”.

El alcalde Carey Pilato afirmó estar rotundamente “en contra de la propuesta, entre otras, cosas porque esto podría traer gastos legales adicionales a la ciudad, la cual todavía continúa a la sombra de una investigación del Departamento de Justicia Federal”.

Pilato agregó que la ciudad cumple anualmente con inspecciones domiciliarias en las que se verifican entre 1,200 y 1,300 unidades de alquiler, cerca de la mitad de viviendas en Bound Brook.

Lefkowitz defendió su propuesta argumentando que la misma “sólo pretende ir en contra de los inmigrantes indocumentados. Es hora de que combatamos a los indocumentados implementando este tipo de medidas”.

Anne Levoskit, propietaria de varias viviendas en Bound Brook, expresó que la medida “no me gustó, porque me parece que lo que se quería es que nosotros, los propietarios de casas, nos pusiéramos a hacer el papel de agentes de inmigración, y no creo que eso sea apropiado”.

Por otro lado, en la ciudad de Middletown, condado Ocean, una propuesta similar a la de Bound Brook, sometida por el alcalde Gerard Scharfenberger, quedó pendiente de revisión, a fin de que se decida si es sometida a votación ante el concejo municipal.

Maria.loboguerrero@eldiariony.com