INDIANÁPOLIS, Indiana.— Barack Obama arrasó ayer en las primarias de Carolina del Norte, mientras que Hillary Rodham Clinton gana en Indiana, un estado en el que era obligatoria su victoria para asegurar la viabilidad de su campaña, según las proyecciones de CBS.
El triunfo de Obama se asemejó a sus victorias anteriores en estados del sur con grandes poblaciones de raza negra, entre ellos Georgia, Alabama, Louisiana y Carolina del Sur.
Indiana es un estado más blanco, más pobre y menos educado que la media del país, características demográficas que han favorecido a la ex primera dama estadounidense en el actual proceso de primarias.
Clinton celebró la victoria en un mitin desde Indianápolis, la capital de Indiana, dirigido a la clase trabajadora, que le permitió alzarse con la victoria en el estado, situado en el corazón de EU.
Con el 85% escrutado, la senadora llevaba un 52% del voto, frente al 48% de su rival Barack Obama, según la cadena de televisión CNN.
La ex primera dama describió ayer su batalla por la candidatura presidencial demócrata como una "experiencia extraordinaria", para a continuación mostrar su solidaridad con las dificultades a las que hace frente la clase media en momentos de ralentización económica.
Mencionó, en ese sentido, los altos precios de los combustibles y la importancia y esfuerzos de todos aquellos que no aparecen en los titulares pero "han escrito siempre la historia estadounidense".
"Necesito su ayuda para continuar este viaje", insistió la senadora, quien dijo que seguirá peleando para ganar en las seis primarias pendientes hasta el 3 de junio.
Aseguró, por lo demás, que planea ganar las elecciones presidenciales el próximo 4 de noviembre.
"Vale la pena luchar por Estados Unidos", concluyó Clinton.
Barack Obama, aseguró por su parte que le quedan sólo 200 delegados para erigirse con la candidatura del partido.
Para obtener la candidatura presidencial demócrata son necesarios 2,025 delegados.
En una intervención en Raleigh, en Carolina del Norte, el senador negó, además, que la dura competencia que está protagonizando con Hillary Clinton vaya a ocasionar una división del partido.
"No creo que estemos divididos. Es cierto que ha habido actitudes negativas en los dos lados, porque los dos peleamos intensamente por ser los candidatos. Pero estas elecciones no son por Hillary, por Obama o por McCain, son por ustedes", afirmó.
Con el 86% de los votos escrutados, Obama llevaba el 56% de los votos en Carolina del Norte, frente al 42% de Hillary Clinton.
El senador se congratuló por la victoria lograda, pese a que su oponente había dicho que "esta noche iba a cambiar el juego".
"Pero no ha sido así. El único juego que merece un cambio es el juego de Washington", agregó.
El senador, que durante el proceso de primarias ha perdido frente a Clinton en los estados de mayor tamaño, reconoció que su victoria en Carolina del Norte se había producido en un "gran estado", lo que le fortalece en la carrera por la candidatura demócrata.
"Cuando empezamos, no apostaban por nosotros. Pero ahora es nuestro momento, nuestra oportunidad de cambiar Estados Unidos", apuntó.








