Guatemala/EDLP
— Con una sopa de verduras y un compromiso de fiscalización de parte de varias entidades del gobierno, finalizó el pasado lunes la huelga de hambre que cuatro mujeres y su representante, comenzaron el 28 de abril con el objetivo de presionar para que se aclare la sustracción de miles de niños adoptados anómalamente en Guatemala.La decisión de suspender momentáneamente los ocho días de huelga de hambre se tomó luego de que las cuatro madres y Norma Cruz, directora de la Fundación Sobrevivientes que apoya legalmente los casos de sustracción de menores, se reunieran ayer a puerta cerrada con representantes de la Comisión de Menores y Familia del Congreso de la República de Guatemala, el Ministerio Público y la Procuraduría General de la Nación.
En dicha reunión el Consejo Nacional de Adopciones se comprometió a comunicarse antes del viernes con el ente central en materia de Adopciones en Estados Unidos para determinar y exigir las pruebas de ADN en los casos específicos de las niñas Angielyn Liseth Hernández Rodríguez, adoptada bajo el nombre falso de Dulce María Ortiz García o Dulce María Salnebury y Heidi Sarai Batz Par, adoptada como Kimberly Azucena Jiménez.
De las cuatro madres que permanecieron en huelga de hambre frente al Palacio Nacional de la Cultura, dos van más adelantadas en el proceso que desde hace un año realizan para encontrar a las hijas que les fueron robadas. En dos de los cuatro casos, las niñas han sido localizadas entre los expedientes de adopciones internacionales que se encuentran en manos del recién creado Consejo Nacional de Adopciones.
Raquel Par, una mujer indígena de 42 años de edad, a quien le robaron a su bebé de 11 meses (Heidi Sarai) hace un año y medio, no ha dejado de buscarla desde ese día. Hoy sabe que la niña se encuentra adoptada por Kathryn Mary Ocheltree de IOWA, Estado Unidos y por lo tanto le ruega a los padres adoptivos que no hagan difícil el proceso de regreso de su hija: “Desde ese día, duermo poco y no descanso, he sufrido mucho, pero confío en que Dios me la devolverá y las personas que la tienen, entenderán mi dolor”.
El Cónsul General de Estados Unidos, John Lowell se comunicó vía telefónica con Norma Cruz, para comprometerse a revisar los expedientes de adopción de las niñas sustraídas ilegalmente y que hoy se encuentran en Estados Unidos. Entre las anomalías encontradas en dichos documentos se pueden ver huellas digitales de manos y pies de adultos que sustituyen las huellas de las bebés, e incluso un documento de identificación con dos fotografías complemente diferentes de la supuesta madre natural que dio a la niña en adopción.
Olga Angélica López y Ana Escobar aún no tienen noticia de sus niñas robadas hace más de un año pero exigieron a las autoridades los registros migratorios de los expedientes de pasaportes emitidos a menores del 2006 a la fecha, pruebas de ADN en los procesos que se encuentran en trámite y la pronta resolución de sus casos, que incluye procesar legalmente a abogados y notarios envueltos en adopciones ilegales.








