George W. Bush (FOTO: AP)
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Washington/EFE - El presidente George W. Bush se mostró optimista sobre el futuro de la economía de EE.UU., especialmente tras conocer que no hubo contracción en el primer trimestre, pero acusó al Congreso, de mayoría demócrata, de dificultar la recuperación.

Los demócratas, por su parte, respondieron acusando al Gobierno de estar favoreciendo a las grandes petroleras, que obtienen beneficios récords gracias al alza en el precio de la gasolina, en un momento en que las familias sufren por la ralentización económica.

En su tradicional discurso de los sábados, el mandatario recordó que en el primer trimestre del año la economía no se contrajo, sino que creció seis décimas, una tasa que, no obstante, “no es tan elevada” como hubieran querido.

Defendió que su Gobierno ha tomado medidas para afrontar la desaceleración, como el paquete de devolución de impuestos por importe de $150,000 millones, que ya han comenzado a recibir las familias. En esta primera semana de devoluciones, dijo, se han enviado ya transferencias electrónicas a 7.7 millones de contribuyentes.