MÉXICO, D. F. (EFE).— La violencia del crimen organizado cobró en las últimas horas 12 víctimas mortales en el norte de México, seis de ellas decapitadas y tres calcinadas, informaron fuentes oficiales.
En el estado de Durango (noroeste), la policía encontró en la carretera cuatro cabezas humanas en igual número de neveras, junto a un poblado a seis kilómetros de la capital estatal, según las autoridades.
Al lado de las cabezas se hallaron cartulinas con mensajes intimidatorios dirigidos a sujetos relacionados a nivel nacional con el crimen organizado, cuya identidad no fue revelada por las autoridades.
La alerta la dieron a las 7:40 de la mañana, hora local (12:40 del mediodía, hora del meridiano de Grenwich), los empleados de una tienda de autoservicio cercana. Por el momento no se ha podido establecer la identidad de las víctimas.
En Ciudad Juárez, localidad norteña que hace frontera con El Paso (Estados Unidos), fueron hallados cinco cadáveres "encobijados" (envueltos en mantas), las cabezas de dos de los cuáles se encontraban en bolsas de plástico junto a ellos.
A su lado colgaba el mensaje "Esto les pasa a los pinches traidores que se van con la finta del ‘Chapo’ Guzmán", entre otras amenazas.
Joaquín "El Chapo" Guzmán es señalado por las autoridades federales como líder del cartel de Sinaloa, una de las principales organizaciones narcotraficantes de México.
Los operativos federales contra el narcotraficante han causado una lucha entre carteles por el control de las plazas, según analistas, que ha ocasionado un repunte de la violencia, especialmente en el norte.
Según los expertos, "El Chapo" estaría enfrentado a un nuevo cartel surgido de la alianza entre el grupo de sicarios "Los Zetas", hasta ahora brazo armado del cartel del Golfo, y los hermanos Beltrán Leyva, ex aliados de Guzmán.
Las decapitaciones se han vuelto moneda de cambio frecuente en la guerra entre carteles y son un síntoma de la crudeza que ha experimentado la violencia en el país.
En Ciudad Juárez también fueron hallados otros tres cadáveres calcinados en el interior de un vehículo incendiado.
Adicionalmente a estos 12 asesinatos, la policía de la urbe norteña encontró otros dos cadáveres la pasada madrugadas con heridas de arma de fuego.
Desde diciembre de 2006, cuando asumió la presidencia de México el conservador Felipe Calderón, se han producido en el país más de cuatro mil muertes a causa del crimen organizado, según un informe del diario mexicano La Jornada, elaborado a partir de fuentes oficiales.





