Según las autoridades de salud del condado de Los Ángeles, cada vez son más los hospitales privados que deciden no aceptar las tarifas bajas que paga Medi-Cal a los proveedores de servicios médicos, programa financiado por el gobierno federal y estatal para las personas de bajos ingresos.
¿Qué ocurre, entonces, con estos pacientes? Se ven forzados a buscar otros hospitales privados que no están en su área o acudir a los ya hacinados hospitales del condado en donde la espera promedio en la sala de emergencia es de 12 horas, de acuerdo con el Departamento de Salud del condado de Los Ángeles.
Por su parte, el Departamento de Salud de California confirmó que actualmente los hospitales privados que no tienen contrato con Medi-Cal son: West Hills Hospital, Verdugo Hills Hospital, Sherman Oaks Hospital, Arcadia Methodist Hospital, los Robles Hospital y el más reciente Tarzana-Encino Hospital.
Los hospitales Northridge y Henry Mayo sí tienen contrato con Medi-Cal, pero de una manera muy discreta.
La Opinión intentó contactar a portavoces de varios de los hospitales, incluyendo a Tarzana y Sherman Oaks, pero no estuvieron disponibles para comentar al respecto. El hospital Sherman Oaks manifiesta en su sitio web que los pacientes con Medi-Cal deben presentar su tarjeta de identificación al llegar a recepción.
"Los hospitales deben servir a las comunidades donde están ubicados, yo creo que es importante que los hospitales acepten todo tipo de seguro médico. El problema es que cuando no aceptan algún seguro, las personas tienen que buscar atención médica en otras zonas y eso es un problema aun mayor", dijo Bruce Chernof, director del Departamento de Servicios de Salud del Condado de Los Ángeles.
En el condado de Los Ángeles hay aproximadamente 1.7 millones de personas con Medi-Cal, según datos oficiales.
Howard Kahn, director de LA Care, una organización sin fines de lucro que administra seguros médicos para personas de bajos ingresos, aseveró que la congelación en la tarifa que paga el estado a los hospitales es muy poca, por lo que muchos hospitales se han visto obligados a cerrar y otros han tomado la decisión de dejar de aceptar pacientes con Medi-Cal.
"Tenemos un problema en California, y en Los Ángeles tenemos un problema enorme con los hospitales que rehúsan aceptar Medi-Cal", aseveró. "Yo tengo que decirle al gobierno estatal y federal que los hospitales necesitan tarifas que les permita permanecer abiertos".
El supervisor Zev Yaroslavsky, quien ha estado involucrado en la apertura de clínicas en el Valle de San Fernando, declaró que la baja tarifa que reciben los hospitales por los servicios prestados a los pacientes con Medi-Cal afecta de dos formas a los hospitales públicos.
En primer lugar, porque los hospitales del condado se ven obligados a tomar la carga extra de las personas que no reciben los nosocomios privados y porque éstos también reciben esas bajas tarifas por parte del estado.
"Tenemos tantos ciudadanos en Medi-Cal porque hemos hecho un esfuerzo en registrarlos a este programa de seguro médico, y ahora que los proveedores los comienzan a rechazar pone una carga extra al ya frágil sistema de salud público", explicó Yaroslavsky.
La carga de las personas con Medi-Cal es tan pesada en el Sur de California que la Junta de Supervisores del condado de Riverside decidió esta semana amenazar al estado con no aceptar a pacientes con Medi-Cal en los programas de salud mental, si California no ofrece el reembolso suficiente para pagar los costos.
El estado tiene un déficit de 8,000 millones de dólares para el año fiscal 2008-2009, por lo que el gobernador ha propuesto recortar el reembolso en un 10% a los proveedores de servicios médicos.
Actualmente, menos del 50% de los doctores en las clínicas privadas en California aceptan pacientes con Medi-Cal, según las autoridades del condado de Riverside.
En las últimas dos décadas sólo se ha registrado un incremento a la tarifa de reembolso que paga Medi-Cal a los proveedores de servicio.
"Por ley federal, todos los hospitales están obligados a aceptar pacientes en su sala de emergencia y a atenderlos independientemente de su capacidad de pago o seguro médico", recordó Kahn.
Las personas con Medi-Cal tienen la opción de acudir a hospitales del condado o buscar algún otro centro médico que los pueda atender, dijo Yaroslavsky. Pero señaló que lo mejor es tratar de prevenir llegar al hospital consultando al médico regularmente y mejorando el estilo de vida.
Para solicitar Medi-Cal las personas tienen que estar dentro del nivel de pobreza federal. Por ejemplo, para una familia de cuatro el ingreso debe ser menor de 2,350 dólares por mes.








