Dijo saber el motivo por el que desempolvó su bicicicleta y decidió pedalear desde Los Angeles hastala capital Washington para estar presente en la toma de posesión de Barack Obama como presidente. Lo que no no tenía muy claro era qué le diría si se encontrasen cara a cara.
"Sería increíble. He pasado tanto tiempo esforzándome en el propósito del viaje que no había pensado en eso", expresó Ryan después de un largo silencio en el teléfono justo en su llegada a Houston, Texas luego de salir el pasado 2 de diciembre desde el Occidental College en Los Angeles con su bicicleta de carreras.
El ciclista de 23 años que ha tomado notoriedad por su viaje no convencional hasta la capital de la nación, señala que ha sido inspirado por el mensaje de "esperanza, progreso y cambio" que Obama prometió al pueblo estadounidense y que ese fue el principal motivo que lo lleva a pedalear casi 3,500 millas.
"Pensé que este no es un momento de tomar medidas convencionales y que manejando en bicicleta sería lo más apropiado", agregó este graduado de Occidental que habla un perfecto español aprendido desde la "prepa" y perfeccionado en la Republica Dominicana donde estudió durante una temporada.
Armado de pocas pertenencias, con un presupuesto limitado y con la ayuda constante de un sitio en internet "BikingForObama.com", donde recibe donaciones e información sobre lugares donde puede alojarse, Bowen ha logrado recorrer ya al menos las 1550 millas que hay entre Los Angeles y Houston.
Sin embargo, algo muy importante en su recorrido aún no está en sus manos: el boleto para poder entrar al sitio de en la inauguración presidencial.
Pero eso no lo desalienta, señaló. "Ando en eso. Si llego asi, no importa, la experiencia ya es bastante pero si pasa es lo mejor.", acotó. "La verdad es que estoy impresionado por la generosidad del pueblo estadounidense", agregó.
Debido a las condiciones del clima, Bowen decidió recorrer toda la autopista interestatal 10 hasta St. Agustine, en Florida y luego dirigirse hacia el norte por la costa atlántica para llegar tentativamente el mismo 20 de enero a Washington.
"Falta mucho por recorrer, pero ¡he aprendido tanto de la gente que conozco en mi camino!", subrayó el ciclista que ha tenido que enfrentar varias peripecias como llantas desinfladas o problemas con su mapa satelital que lo han desviado de las rutas más convenientes.
Por momentos ha terminado en calles sin pavimento donde el ruido del viento y el aullido de los perros es lo único que se escucha alrededor, dijo.
Bowen sabe que para mantener el ritmo de su viaje tiene que consumir muchas calorías, y por eso se mete cuanta comida puede en su recorrido.
"La mayoria de las veces como en restaurantes mexicanos y de buffet" dice sonriente. "Eso me ayuda mucho". Pese a eso, ya perdió 10 libras de peso por el ejercicio.
Bowen confesó que por momentos se sintió como el personaje de la película Forrest Gump, interpretada por Tom Hanks, donde el protagonista recorre los Estados Unidos corriendo de costa a costa e inspirando, en la cinta, a multitudes.
"Algunas personas me llamaban Forrest Gump antes de salir. Yo soy como el Gump moreno", comentó soltando una sonora carcajada este joven que se describe como una mezcla de raza afroamericano con indígena nativo. "Pero tengo mucha afinidad con mi gente latina", añadió.
Y aunque el camino aún es largo, sabe que este sueño de llegar sano y salvo a Washington y cumplir su aventura será una prueba de que el lema utilizado en la campaña de Obama, "si se puede", es relevante.
"Realmente nada es imposible", sostuvo, todavía pensando en lo que le diría a Obama en caso de encontrarse con él cara a cara. Finalmente se anima:
"Creo que le diría que es necesario que se construyan mas carriles para ciclistas", expresó. "Eso sería como una de las mejores formas de transporte urbano en el futuro", añadió con tono reflexivo antes de seguir adelante, con su propuesta de pedalear por Obama, por un sueño.