SACRAMENTO.— Los legisladores demócratas se aprestaban anoche a presentar una propuesta por la suma de 18,000 millones de dólares para, sin apoyo republicano —con sólo el voto mayoritario—, cerrar el 44% del déficit actual y el proyectado para 2010, por entre 41,000 y 42,000 millones de dólares.
La no tan buen noticia es que el plan presentado implica un aumento de 13 centavos al impuesto a la gasolina para financiar proyectos de transporte público, sujeto a la inflación; medio centavo al impuesto a las ventas a partir del 1 de febrero y 2.5% a los impuestos estatales por ingresos para el próximo año.
Adicionalmente aplicará un impuesto de 9.9%, que ahora no se cobra, a la extracción del petróleo en California, así como la retención de 3% de impuestos a los negocios que hacen contratos independientes.
Los principales recortes en la propuesta demócrata para los próximos años implican casi 4,000 millones de dólares a la educación, del kínder al grado 12; 200 millones a los colegios comunitarios; 264 a las dos universidades estatales y 750 a programas de seguridad pública.
Luego de varios fracasos para conseguir votos republicanos, durante un mes y medio, tras de que el gobernador Arnold Schwarzenegger llamara a una sesión especial para cerrar un inesperado nuevo déficit de 11,200 millones de dólares, los demócratas decidieron irse solos y pretendían presentar anoche un proyecto que incluye recortes por 7,300 millones de dólares; 9,300 en nuevos ingresos y 1,500 en otras soluciones.
Aun cuando la ley en California exige que para aumentar impuestos se necesitan las dos terceras partes de los votos, no sólo un voto de la mayoría demócrata, los líderes Karen Bass, de la Asamblea, y Darrell Steinberg, del Senado, se las arreglaron para presentar un plan que incrementara los ingresos estatales mediante algunas maniobras que permiten hacer pasar el aumento de impuestos como cobros.




