Herminio García, propietario de una agencia de viajes en Passaic, N.J., ha visto un descenso del 20% en las remesas a México. (FOTO: AP)
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Otros programas están dirigidos a los hijos de los inmigrantes —muchos de los cuales han estado en México— que incluyen patrocinar torneos de fútbol, intercambios juveniles y becas académicas. Gutiérrez dice que el gobierno mexicano desea enfatizar a los inmigrantes que no les considera solamente una fuente de ingresos por los aproximadamente 23.000 millones de dólares que han inyectado anualmente a la economía en los últimos años.

Dice que las remesas, aunque importantes, representan solamente 3% del producto interno bruto de México.

“Para México, la emigración es un mal negocio, incluso con las remesas”, dijo Gutiérrez. “Nosotros terminamos perdiendo mucho más de lo que ganamos, y esas pérdidas —de producción, de trabajadores, en familias separadas, de talento, de mano de obra preparada que pudiera ser útil a nuestra economía— esas pérdidas no son compensadas por el flujo de remesas que esos trabajadores envían al país”.