Emitir una orden ejecutiva para suspender los operativos de detención y remoción de inmigrantes indocumentados, así como cumplir con la promesa de una reforma migratoria son las demandas concretas para el presidente electo Barack Obama cuando tome posesión.
Si bien "es obvio para todos que en los primeros 100 días" del nuevo gobierno no habrá una reforma inmigratoria, como escribe Jorge Mújica, líder del Movimiento 10 de Marzo, en un documento difundido por Internet, "hay varias acciones que se pueden tomar, todas ellas dependientes del poder ejecutivo".
Este consejero electo del Instituto de los Mexicanos en el Exterior (IME) señala varias propuestas, entre ellas suspender los reglamentos que impiden emitir licencias de manejo para los indocumentados; el envío a los patrones de cartas "No Match"; y la promoción de acuerdos entre las policías locales e inmigración basados en el programa 287(g), entre otros.
Declarar una moratoria a los operativos de detención y deportación de individuos, hasta que el Congreso apruebe una reforma migratoria, es una de las más urgentes medidas en que coinciden otros grupos.
LEY DE INMIGRACIÓN
La semana pasada, el Frente Unido Pro Inmigrantes también anunció el pedido a Obama para que reinstaure la Extensión a la Sección 245(i) de la Ley de Inmigración.
En una carta fechada el 18 de noviembre, las organizaciones firmantes explican que esta provision ayudaría a miles de familias que podrían pagar una multa y tener su entrevista para aplicar para una visa, en la ciudad donde viven. Asimismo, algunos trabajadores podrían pedir una certificación laboral al Departamento de Trabajo de EE.UU, amparados en esa provisión.
De igual manera, el sábado pasado, en el sótano de la Iglesia San Pío, unos 300 ciudadanos estadounidenses llenaron formularios que básicamente son una petición al Gobierno, a favor de sus familiares indocumentados.
El esfuerzo es liderado por la oficina del congresista federal Luis Gutiérrez y Centro Sin Fronteras. Se documentaron testimonios de familias de México, Polonia y Bulgaria, entre otras. En las próximas semanas se seguirán recolectando peticiones.
Emitir una orden ejecutiva para suspender los operativos de detención y remoción de inmigrantes indocumentados, así como cumplir con la promesa de una reforma migratoria son las demandas concretas para el presidente electo Barack Obama cuando tome posesión.
Si bien "es obvio para todos que en los primeros 100 días" del nuevo gobierno no habrá una reforma inmigratoria, como escribe Jorge Mújica, líder del Movimiento 10 de Marzo, en un documento difundido por Internet, "hay varias acciones que se pueden tomar, todas ellas dependientes del poder ejecutivo".
Este consejero electo del Instituto de los Mexicanos en el Exterior (IME) señala varias propuestas, entre ellas suspender los reglamentos que impiden emitir licencias de manejo para los indocumentados; el envío a los patrones de cartas "No Match"; y la promoción de acuerdos entre las policías locales e inmigración basados en el programa 287(g), entre otros.
Declarar una moratoria a los operativos de detención y deportación de individuos, hasta que el Congreso apruebe una reforma migratoria, es una de las más urgentes medidas en que coinciden otros grupos.
La semana pasada, el Frente Unido Pro Inmigrantes también anunció el pedido a Obama para que reinstaure la Extensión a la Sección 245(i) de la Ley de Inmigración.
En una carta fechada el 18 de noviembre, las organizaciones firmantes explican que esta provision ayudaría a miles de familias que podrían pagar una multa y tener su entrevista para aplicar para una visa, en la ciudad donde viven. Asimismo, algunos trabajadores podrían pedir una certificación laboral al Departamento de Trabajo de EE.UU, amparados en esa provisión.
De igual manera, el sábado pasado, en el sótano de la Iglesia San Pío, unos 300 ciudadanos estadounidenses llenaron formularios que básicamente son una petición al Gobierno, a favor de sus familiares indocumentados.